Arrancan las obras para culminar el eterno proyecto de la vía Ofra-El Chorrillo, clave para reforzar la conexión entre Santa Cruz y La Laguna

La finalización de los tramos B y C de la vía Ofra-El Chorrillo ya está en marcha. El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, presidió este lunes el acto simbólico de colocación de la primera piedra de unas obras consideradas estratégicas para mejorar la movilidad en el área metropolitana de Tenerife y completar una infraestructura largamente demandada por los vecinos de la zona.

Los trabajos han sido adjudicados a la empresa Señalizaciones Villar S.A. por un importe de 5,84 millones de euros y permitirán concluir la segunda fase del proyecto, correspondiente al tramo entre Ofra y El Chorrillo. La actuación contempla la ejecución de los tramos B y C, que enlazarán la glorieta de Moraditas con la de San Matías y, posteriormente, con la TF-2, reforzando así la conexión entre Santa Cruz de Tenerife y La Laguna.

Una vez finalizadas las obras, se espera una mejora significativa de la capacidad de la red viaria, una mayor fluidez del tráfico y un incremento de la seguridad en una de las zonas con mayor intensidad circulatoria de la isla. Además, el proyecto incluye actuaciones de acondicionamiento e integración paisajística para mejorar el entorno urbano y responder a las demandas planteadas por los barrios afectados.

Durante el acto, Clavijo destacó el valor de una infraestructura que ha permanecido paralizada durante años debido a distintas dificultades técnicas, jurídicas y administrativas. El presidente agradeció a los residentes de la zona “la paciencia, la comprensión y el no haber tirado la toalla” durante el tiempo que han convivido con las consecuencias de una obra inacabada.

Asimismo, señaló que “hoy estamos aquí con una obra adjudicada que nos va a permitir dignificar el entorno y dar a esta zona la conexión que se merece”. Según explicó, la nueva infraestructura facilitará los desplazamientos hacia el sur de la isla y evitará recorridos innecesarios para miles de conductores que transitan diariamente por el área metropolitana.

El jefe del Ejecutivo autonómico aseguró además que el desarrollo de los trabajos contará con un seguimiento permanente para garantizar el cumplimiento de los plazos y la correcta ejecución del proyecto. “Los vecinos y vecinas han esperado demasiado tiempo y ahora la obra tendrá toda la vigilancia necesaria”, afirmó.

Por su parte, el consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad, Pablo Rodríguez, resaltó que la futura conexión entre la TF-2 y la TF-5 contribuirá a aliviar los problemas de congestión de uno de los principales corredores de la isla. Además, recordó que la reactivación de la vía Ofra-El Chorrillo forma parte de la estrategia del Gobierno para recuperar proyectos que permanecían bloqueados desde hace años.

La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, calificó la adjudicación como un avance decisivo para la movilidad insular y subrayó que la actuación se integra en una planificación más amplia impulsada junto al Gobierno de Canarias. En este sentido, mencionó otras iniciativas como la pasarela de Padre Anchieta, el tercer carril de la TF-5 y la mejora de distintos enlaces estratégicos como ejemplos de una estrategia destinada a conseguir una movilidad más eficiente, segura y sostenible.

El acto contó también con la asistencia de representantes institucionales de Santa Cruz de Tenerife y La Laguna, responsables técnicos, miembros de la empresa adjudicataria y representantes vecinales de barrios como El Draguillo, Santa María del Mar y Las Moraditas, directamente vinculados al desarrollo de esta infraestructura.

La ejecución de los tramos pendientes presenta una menor complejidad técnica que las fases anteriores, ya que el puente sobre el Barranco del Muerto, una de las estructuras más relevantes del proyecto, ya se encuentra construido. Con ello, las administraciones confían en culminar una actuación considerada clave para mejorar la conectividad y la movilidad en el área metropolitana de Tenerife.