Bermúdez: «Llevarse el estadio del CD Tenerife a otra ciudad sería un ataque a Santa Cruz y a su historia»

La guerra por el futuro estadio del CD Tenerife ya ha comenzado. El alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, respondió este domingo con contundencia a la propuesta lanzada desde La Laguna para albergar una hipotética nueva instalación deportiva de carácter insular y dejó claro que la capital no está dispuesta a renunciar a uno de sus principales símbolos.

Durante una entrevista en Radio MARCA Tenerife, Bermúdez aseguró que debatir sobre la construcción de un nuevo estadio o la reforma integral del Heliodoro Rodríguez López es una discusión legítima, pero calificó de inaceptable cualquier planteamiento que pase por sacar al Tenerife de Santa Cruz.

“Eso no es una propuesta, es un ataque a Santa Cruz y a la historia del Tenerife”, afirmó el regidor, recordando que el club ha desarrollado toda su trayectoria en la capital tinerfeña y que incluso el escudo de la entidad incorpora elementos históricos de la ciudad.

El alcalde insistió en que el CD Tenerife representa a toda la isla, pero defendió que su arraigo con Santa Cruz es indiscutible después de más de un siglo de historia compartida. Por ello, aseguró que un eventual traslado del estadio a otro municipio “no va a ocurrir”.

Bermúdez recordó además que la única decisión institucional adoptada hasta la fecha pasa por avanzar en la remodelación del Heliodoro Rodríguez López, una actuación que considera respaldada por buena parte de la masa social blanquiazul y del accionariado del club.

No obstante, reclamó una actuación mucho más ambiciosa que la planteada inicialmente y defendió la necesidad de redactar un proyecto único que permita ejecutar las obras de manera integral, reduciendo plazos y evitando intervenciones parciales que se eternicen en el tiempo.

Para el alcalde, el futuro estadio debe concebirse como una infraestructura estratégica para toda Tenerife. “Es el único gran estadio de la isla y tiene que servirnos para los próximos 50 años”, sostuvo.

Asimismo, apeló a la colaboración entre Cabildo, Ayuntamiento, Gobierno de Canarias y resto de administraciones para hacer viable una inversión que considera imprescindible para el futuro deportivo de la Isla.

175 MILLONES EN GRAN CANARIA Y 33 EN TENERIFE: EL DEBATE YA NO ES EL ESTADIO, ES LA AMBICIÓN

Más allá de la polémica sobre su ubicación, la gran pregunta que sobrevuela el proyecto del Heliodoro es otra: ¿puede Tenerife conformarse con una inversión de 33 millones de euros cuando Gran Canaria afronta una reforma de 175 millones para adaptar su estadio al Mundial 2030?

El contraste resulta inevitable y ha encendido el debate entre aficionados, accionistas y representantes públicos.

El Plan Director presentado para el Heliodoro contempla una inversión máxima de 33 millones de euros y una ejecución por fases que se prolongaría durante años. Sin embargo, son muchas las voces que consideran insuficiente esta cantidad para garantizar una transformación profunda y definitiva de la principal instalación deportiva de la isla.

El recuerdo de las anteriores reformas sigue muy presente. Actuaciones que comenzaron con vocación de modernización acabaron prolongándose durante más de una década, convirtiendo el estadio en una obra casi permanente y dejando la sensación de que nunca se acometió una solución global.

Por eso cada vez gana más fuerza la tesis de que Tenerife debe aprovechar esta oportunidad para realizar una actuación integral, potente y ejecutada de una sola vez.

Quienes defienden esta posición sostienen que el verdadero riesgo no es invertir más dinero ahora, sino quedarse corto y verse obligado a regresar dentro de unos años a nuevas fases, nuevas obras y nuevos sobrecostes.

La discusión, por tanto, ya no es únicamente dónde debe estar el estadio. La cuestión es si Tenerife quiere una reforma para salir del paso o una infraestructura a la altura de una isla que aspira a competir, crecer y mirar al futuro durante los próximos cincuenta años.