El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, planta cara a las nuevas movilizaciones anunciadas por Élite Taxi Tenerife y rechaza con contundencia la estrategia de presión del colectivo, en un contexto de división interna del propio sector. “Estamos siempre abiertos al diálogo, pero no al chantaje permanente”, ha advertido el regidor ante el anuncio de nuevas protestas que amenazan con volver a colapsar la ciudad.
Bermúdez defiende que el Ayuntamiento mantiene abiertos los canales de negociación y recuerda que existen mesas de trabajo activas para abordar los problemas del taxi, pero subraya que las movilizaciones que afectan a la movilidad y a los ciudadanos no pueden convertirse en una herramienta habitual de presión.
Desde Élite Taxi, su presidente Miguel Ojeda acusa al Consistorio de falta de avances reales y anuncia nuevas jornadas de protesta en enero, elevando la tensión entre ambas partes. El conflicto se produce, además, en un momento en el que el sector del taxi aparece fracturado, con discrepancias internas sobre las formas y el fondo de las reivindicaciones.
El Ayuntamiento insiste en que seguirá trabajando en soluciones estructurales, pero marca una línea roja: no negociar bajo amenazas ni bloqueos, priorizando el interés general y el funcionamiento normal de la ciudad.
¿Qué pide Élite Taxi Tenerife?
El colectivo mayoritario del taxi reclama al Ayuntamiento, entre otras medidas:
• Nuevas paradas estratégicas en zonas de alta demanda del centro de Santa Cruz.
• Eliminación o regulación estricta de los tuk-tuk, a los que acusan de competencia irregular.
• Un plan de rescate de licencias más ambicioso, al considerar insuficientes las propuestas actuales.
• Actualización de tarifas y medidas de apoyo ante el aumento de costes (combustible, seguros y mantenimiento).
• Cambios en la Mesa del Taxi, denunciando que las reuniones se convocan en horarios que dificultan la asistencia del sector.