Bruselas dispara las alertas sanitarias sobre alimentos de Mercosur mientras Canarias mantiene importaciones cárnicas desde Brasil, Argentina y Uruguay

La Unión Europea ha intensificado durante las últimas semanas las alertas sanitarias sobre alimentos importados desde países del Mercosur, especialmente Brasil, Argentina y Uruguay, coincidiendo con el debate político sobre el acuerdo comercial entre Bruselas y el bloque sudamericano.

Los registros del sistema oficial europeo RASFF (Rapid Alert System for Food and Feed) reflejan incidencias relacionadas con pollo brasileño contaminado con salmonela, carne bovina investigada por posibles residuos hormonales prohibidos, cacahuetes argentinos con aflatoxinas, pipas de girasol con pesticidas y harina de soja con organismos modificados genéticamente no autorizados.

Uno de los episodios más relevantes fue detectado en Grecia, donde un cargamento de pollo congelado procedente de Brasil dio positivo en salmonela durante controles veterinarios realizados cerca de Atenas. Parte de la mercancía fue rechazada y devuelta al origen antes de su comercialización.

Las autoridades europeas sostienen que estos casos demuestran el funcionamiento de los controles sanitarios comunitarios, mientras sectores agrícolas y ganaderos críticos con el acuerdo advierten del riesgo de aumentar las importaciones desde países cuyos estándares fitosanitarios consideran más laxos que los europeos.

El debate afecta especialmente a Canarias, donde el REA (Régimen Específico de Abastecimiento) facilita históricamente la entrada de productos agroalimentarios importados.