El Gobierno de Canarias ha activado la ofensiva política ante la Unión Europea para evitar que el Archipiélago pierda una de las excepciones clave que protegen su conectividad. Según un informe analizado por el Ejecutivo autonómico, la aplicación plena del sistema europeo de derechos de emisión (ETS) podría encarecer los billetes aéreos hasta 20 euros en las rutas con la Península y entre 2 y 3 euros en los vuelos interinsulares.
El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha reclamado al Estado que defienda ante Bruselas la continuidad de la exención que actualmente beneficia a las regiones ultraperiféricas. El jefe del Ejecutivo canario advierte de que las Islas dependen del transporte aéreo y marítimo para garantizar la movilidad de residentes, estudiantes, trabajadores y pacientes, además del abastecimiento de mercancías.
La preocupación va más allá del precio de los billetes. El Gobierno regional alerta de que la desaparición de esta excepción también tendría consecuencias sobre el coste de los productos que llegan al Archipiélago, incrementando la presión sobre los precios en un territorio alejado del continente y sin alternativas de transporte terrestre.