Jugar un partido de fútbol o darse unos pases con el balón en la arena puede salir caro este verano en las playas de Cádiz. La Policía Local ha intensificado la vigilancia y ya ha requisado 18 balones en apenas los primeros días de la temporada estival, recordando que estas actividades solo están permitidas en zonas expresamente habilitadas.
La Ordenanza de Playas del Ayuntamiento de Cádiz establece que los juegos de pelota, incluido el fútbol playa, deben realizarse exclusivamente en espacios señalizados para ello. Fuera de esas áreas, la práctica se considera una infracción leve que puede acarrear sanciones de hasta 750 euros.
Según los datos difundidos por las autoridades municipales, los agentes suelen advertir primero a los usuarios sobre la normativa. Sin embargo, cuando los jugadores hacen caso omiso a las indicaciones, la Policía procede a retirar el balón e imponer la correspondiente denuncia.
La medida ha reabierto el debate entre quienes defienden el derecho a practicar deporte en la playa y quienes reclaman tranquilidad durante sus jornadas de descanso. Desde el Ayuntamiento argumentan que el objetivo es evitar molestias y garantizar la convivencia entre todos los usuarios del litoral.
Las restricciones no son exclusivas de la capital gaditana. Municipios como Chipiona o El Puerto de Santa María también contemplan sanciones similares para quienes jueguen con balones, palas o discos voladores fuera de las zonas autorizadas.