Canarias vuelve a situarse ante un momento decisivo. El mundo avanza a gran velocidad —tecnológica, económica y geopolítica— y nuestras islas no pueden permitirse caminar por inercia. Hoy tenemos la obligación de mirarnos al espejo y preguntarnos con honestidad: ¿qué Canarias queremos construir para los próximos veinte años?
La respuesta no es un ejercicio teórico. Es una urgencia.
Durante décadas, el REF, el POSEI y el estatus de Región Ultraperiférica (RUP) han sido los pilares que nos han permitido compensar desventajas estructurales que no desaparecerán nunca: la lejanía, la insularidad, los extracostes y la fragmentación territorial. Sin ellos, Canarias no podría competir en igualdad de condiciones dentro de la Unión Europea.
Sin embargo, hoy estos instrumentos se encuentran bajo una presión sin precedentes.
Un nuevo marco europeo que amenaza a las RUP
La Unión Europea ha iniciado el debate del próximo Marco Financiero Plurianual 2028–2034 y las señales no son buenas. Bruselas estudia una reducción drástica de los fondos de cohesión, una reconfiguración profunda de las ayudas agrícolas y, lo más preocupante, el cuestionamiento del POSEI, que ha sido clave para garantizar nuestra seguridad alimentaria y la viabilidad de los productores locales.
A esto se suma una menor sensibilidad hacia las singularidades de las RUP.
La UE se encuentra inmersa en nuevas prioridades —defensa, digitalización, transición energética— y el riesgo es evidente: que territorios como Canarias pasen a un segundo plano en la estructura financiera europea.
Para Canarias, esto no es un matiz técnico. Es una amenaza estructural.
Menos cohesión significa menos capacidad de inversión pública. Menos POSEI significa menos actividad económica local. Menos apoyo RUP significa más desigualdad territorial dentro de Europa.
La pregunta es clara: ¿puede Europa permitirse una brecha aún mayor en su periferia atlántica? La respuesta es igualmente clara: no.
Industria, formación y REF: los pilares que debemos proteger
En este contexto incierto, Canarias necesita reforzar sus fortalezas internas.
Y la primera es nuestra industria. La industria no es un complemento al turismo: es una garantía de estabilidad, empleo de calidad, innovación y autonomía. Es el sector que da equilibrio y resiliencia a nuestra economía, como quedó demostrado durante la pandemia. Necesita apoyo, seguridad jurídica y un entorno donde producir sea viable.
El segundo pilar es la formación. Sin trabajadores cualificados no habrá tejido productivo competitivo, ni industria fuerte, ni transformación digital real. La FP Dual es una oportunidad histórica que no podemos volver a desaprovechar.
Y el tercero es el REF. Un REF estable, cohesionado y dinámico es imprescindible para que las empresas puedan invertir y crecer. No es un privilegio: es un instrumento de justicia territorial.
Defender Canarias exige unidad
Lo he dicho muchas veces: nadie defenderá Canarias si no lo hacemos nosotros. Ni en Madrid ni en Bruselas.
Las RUP que han sabido mantener su posición lo han hecho desde la unidad interna y la firmeza institucional. Francia lo ha demostrado con éxito durante décadas. Canarias debe situarse en la misma línea: clara, rigurosa y con una visión estratégica compartida.
No es momento de divisiones estériles. No es momento de cálculos políticos. Es momento de responsabilidad.
Nuestro futuro está en juego
Canarias tiene talento, capacidad empresarial, historia, identidad y una posición geoestratégica que Europa necesita. Pero para que todo eso se traduzca en oportunidades reales debemos actuar ya: defendiendo y mejorando el REFadaptándolo a las nuevas realidades sociales y económicas de Canarias, blindando el POSEI, protegiendo nuestro estatus RUP, fortaleciendo la industria y apostando por la formación como base del futuro.
Las decisiones que tome Europa en los próximos meses marcarán las próximas décadas. No podemos quedarnos al margen.
Porque quienes vengan detrás de nosotros —nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos— merecen un territorio con oportunidades reales, no condicionado por decisiones tomadas lejos y sin entender nuestra realidad.
El momento de actuar es ahora ¿Empezamos?
Víctor Portugués Carrillo
Economista