La posible declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) del silo del puerto de Santa Cruz de Tenerife gana fuerza tras la visita técnica realizada por la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural y la Autoridad Portuaria a distintos inmuebles estatales situados en el entorno portuario.
Las instituciones consideran que frenar la demolición del edificio supondría un paso relevante en la preservación de la memoria histórica e industrial de Canarias. El inmueble, según las evaluaciones realizadas, presenta un estado de conservación favorable, más allá de los daños derivados de décadas sin uso.
El silo destaca además por su singularidad dentro del patrimonio industrial español. Forma parte de la Red Nacional de Silos y Graneros impulsada durante la posguerra y es, actualmente, el único silo portuario de tipo P que se conserva en España, lo que le otorga un valor excepcional a nivel nacional.
A sus características históricas se suman también sus valores arquitectónicos, tecnológicos y paisajísticos, especialmente por su presencia en el frente marítimo de la capital tinerfeña, según recoge una nota difundida por el Ejecutivo autonómico.
La historiadora Amara Florido, encargada de elaborar un informe técnico que será entregado próximamente a la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural, señaló que el principal desafío pasa ahora por encontrar un nuevo uso para el edificio. “El gran desafío del patrimonio industrial, una vez finaliza su actividad productiva, es dotarlo de una segunda vida”, explicó la especialista.
Asimismo, Florido considera que el inmueble ofrece “una oportunidad única para transformar este espacio hermético y de gran impacto visual en un activo dinámico para la ciudad”.