Canarias vive hoy una jornada especialmente complicada debido a un episodio de calima extrema que está deteriorando de forma notable la calidad del aire en todo el archipiélago. La presencia de polvo sahariano en suspensión ha generado un ambiente denso, con visibilidad reducida y condiciones poco saludables para la población.
La situación se vuelve más dura a partir del mediodía, cuando el aumento de las temperaturas —que pueden alcanzar los 28 grados— intensifica la sensación de bochorno y agrava los efectos del polvo en el aire. Este escenario está afectando especialmente a personas con asma y enfermedades cardiorrespiratorias, que pueden experimentar un empeoramiento de sus síntomas.
Las autoridades recomiendan limitar la exposición al exterior, evitar el ejercicio al aire libre, mantener puertas y ventanas cerradas y usar mascarilla si es necesario salir. También se insiste en la importancia de una buena hidratación y en prestar especial atención a los grupos más vulnerables, como mayores y niños.
Aunque el episodio es intenso, se espera que la situación comience a mejorar a partir de mañana, con una progresiva retirada del polvo en suspensión y una recuperación de la calidad del aire en las islas.