El Gobierno de Canarias prevé elevar a situación de alerta la actual fase de prealerta con motivo de la visita del papa León XIV a Canarias los próximos 11 y 12 de junio, ante la previsión de importantes afecciones a la movilidad en Tenerife y Gran Canaria.
Así lo anunció el portavoz del Ejecutivo autonómico, Alfonso Cabello, quien explicó que el próximo miércoles se reunirá el Consejo Asesor del Plan de Protección Civil de Canarias para decidir las medidas que se aplicarán durante esos días.
Entre las cuestiones que estudia el Gobierno regional figuran posibles decisiones relacionadas con el teletrabajo, la actividad educativa y otros aspectos organizativos que permitan minimizar el impacto derivado de la visita papal.
Cabello reconoció que el Ejecutivo todavía no dispone de toda la información necesaria sobre el dispositivo previsto. “Nos sigue faltando información respecto a movimientos, horas exactas y otros detalles. Las próximas 48 o 72 horas van a ser decisivas para terminar de tener esa información y el miércoles poder adoptar todas las medidas y trasladarlas al conjunto de la ciudadanía”, señaló.
El portavoz insistió en que la magnitud del evento obligará a desplegar medidas especiales de seguridad y movilidad debido al elevado número de desplazamientos previstos entre ambas islas capitalinas.
“Se van a mover cientos de miles de personas, se va a afectar de una manera muy grave la movilidad, tanto en Gran Canaria como en Tenerife, y hay que intentar garantizar desde una perspectiva de seguridad y también de movilidad” el normal desarrollo de la vida cotidiana durante la visita, afirmó.
Cabello destacó además la relevancia internacional del acontecimiento y aseguró que la llegada del pontífice situará a Canarias en el foco mediático internacional. “Todos estamos muy ilusionados, es muy importante, es una visita que mezcla una jefatura de estado con un movimiento de masas muy grande, va a hacer que los ojos del mundo se sitúen en Canarias a lo largo de estos dos días”, añadió.