Transporte aéreo · Impacto del temporal

Canarias, en el aire: La borrasca Therese provoca cancelaciones en cadena y colapsa los aeropuertos

El paso del temporal mantiene en jaque la conectividad del archipiélago, con decenas de vuelos cancelados, retrasos generalizados y operativa inestable en varias islas.

Canarias vuelve a mirar al cielo… y no precisamente para volar. La borrasca Therese continúa golpeando con fuerza al archipiélago y está dejando un reguero de cancelaciones, retrasos y desvíos en los principales aeropuertos, afectando tanto a conexiones interinsulares como nacionales.

La situación es especialmente crítica en aeropuertos como La Palma y El Hierro, donde la operativa ha sufrido interrupciones constantes. Tenerife Norte, uno de los más sensibles a condiciones meteorológicas adversas, también registra incidencias recurrentes, mientras que en Tenerife Sur y Gran Canaria los vuelos operan con retrasos y ajustes continuos.

Las compañías aéreas han tenido que cancelar vuelos por motivos de seguridad ante las fuertes rachas de viento, las lluvias intensas y la baja visibilidad, factores que complican las maniobras de aterrizaje y despegue. El resultado: pasajeros atrapados, conexiones perdidas y una imagen exterior que vuelve a tensionar al destino turístico.

En los últimos días, el balance deja decenas de vuelos afectados, con cancelaciones que se repiten jornada tras jornada y retrasos que, en algunos casos, superan varias horas. La situación, lejos de resolverse de forma inmediata, evoluciona lentamente a medida que mejora la meteorología.

Aeropuertos bajo presión

•La Palma / El Hierro → Cancelaciones frecuentes y operativa muy limitada
•Tenerife Norte → Alta incidencia por viento, niebla y desvíos
•Tenerife Sur → Retrasos acumulados y ajustes en salidas
•Gran Canaria → Operativa activa pero condicionada por el temporal
A la espera de una mejora definitiva del tiempo, las autoridades insisten en la prudencia: consultar el estado de los vuelos antes de desplazarse y evitar movimientos innecesarios. Canarias, una vez más, demuestra que su conectividad aérea sigue dependiendo —y mucho— del capricho del clima.