La política canaria necesitó apenas un fin de semana para dejar claro que 2027 ya está mucho más cerca de lo que marca el calendario. Entre el viernes y el domingo, PSOE, Coalición Canaria y Partido Popular protagonizaron movimientos que dibujan el arranque de una larga precampaña en la que los pactos actuales, las posibles alianzas futuras y la pelea por el liderazgo del Archipiélago empiezan a mezclarse.
El primer movimiento llegó el viernes en La Laguna. Ángel Víctor Torres presentó públicamente su candidatura a la Presidencia del Gobierno de Canarias con el objetivo declarado de “volver a ganar Canarias”. El líder socialista, que fue el candidato de la fuerza más votada en 2023 pero no pudo formar gobierno, no solo puso en marcha su carrera electoral: también introdujo directamente el debate de los pactos. Torres aseguró que, si los números lo requieren después de las autonómicas, el PSOE hablará con aquellas fuerzas que se alejen de PP y Vox y situó expresamente a Coalición Canaria ante esa eventual decisión.
El sábado fue Coalición Canaria quien enseñó sus cartas. CC de Tenerife celebró su Convención de las Comisiones Sectoriales con la vista puesta expresamente en la elaboración del programa electoral de 2027. Vivienda, sanidad, educación, territorio, turismo, movilidad, empleo, identidad y sostenibilidad formaron parte de un encuentro con el que los nacionalistas comenzaron a convertir el trabajo interno de sus bases en propuestas para la próxima cita con las urnas.
Dentro de ese mismo acto, José Manuel Bermúdez elevó además la temperatura política. El alcalde de Santa Cruz situó la vivienda en el centro del debate y dirigió sus críticas hacia Pedro Sánchez y Patricia Hernández por las 300 viviendas anunciadas en Tenerife durante la campaña electoral de 2023. Un movimiento que añadió al tablero autonómico otro escenario decisivo en 2027: la batalla municipal por Santa Cruz.
Y el domingo llegó el PP para completar la fotografía del fin de semana. Manuel Domínguez, vicepresidente del Gobierno de Canarias y presidente autonómico de los populares, aseguró en una entrevista con Canarias7 que Coalición Canaria no tendrá el mismo peso en el Congreso tras las elecciones generales de 2027 y sostuvo que no volverá a producirse la situación del denominado “diputado 176”. Al mismo tiempo, Domínguez defendió la buena salud del pacto que mantiene con Fernando Clavijo en el Ejecutivo autonómico.
Ahí aparece la principal paradoja que deja este fin de semana político. CC y PP gobiernan juntos en Canarias, pero comienzan a marcar sus respectivos territorios electorales. El PSOE se prepara para intentar recuperar la Presidencia, pero deja abierta una eventual conversación futura con los nacionalistas. Y CC trabaja para reforzar un proyecto propio mientras recibe mensajes distintos desde sus dos principales competidores.
Todavía queda tiempo para las elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2027 y el escenario puede cambiar. Pero las últimas 48 horas han servido para adelantar buena parte de las líneas de confrontación que marcarán los próximos meses.
Viernes socialista, sábado nacionalista y domingo popular. Canarias ha entrado definitivamente en modo 2027 y el tablero empieza a parecerse cada vez más a un «todos contra todos».
