Canarias entra en nivel máximo de riesgo ante una nueva ola de calor

Canarias afronta un nuevo episodio de temperaturas extremas que puede incrementar el riesgo para la salud, especialmente entre las personas mayores y quienes presentan factores de vulnerabilidad. La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) ha activado distintos niveles de alerta dentro del Plan de vigilancia y prevención frente al calor a partir de las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y el Ministerio de Sanidad.

El nivel máximo de aviso, el rojo, se ha establecido en las zonas de MeteoSalud de Santa Cruz de Tenerife-El Rosario, Las Palmas de Gran Canaria y Lanzarote. Este nivel supone un “riesgo elevado” para la población vulnerable al calor y para quienes se sometan a una exposición prolongada al sol. En el caso de los mayores de 65 años que además presentan factores de riesgo, la situación se considera de “riesgo extremo”.

Sanidad también ha establecido un aviso naranja, correspondiente al nivel 2, en Fuerteventura, Telde y Este, sur y oeste de Tenerife. En estas áreas existe un “riesgo moderado” para la población vulnerable y para quienes permanezcan durante periodos prolongados expuestos al sol, mientras que para los mayores de 65 años con factores de riesgo adicionales el riesgo se eleva a “riesgo elevado”.

El nivel amarillo, que representa un riesgo leve para la población vulnerable, queda activo en las zonas de MeteoSalud de Norte de Gran Canaria, Este, sur y oeste de Gran Canaria, Norte de Tenerife y Oeste de La Palma.

Según las previsiones disponibles, el episodio de calor es la continuación del aviso emitido para el domingo 13 y podría mantenerse hasta mediados de la semana, aunque con una intensidad progresivamente menor. Salud Pública señala que la situación será objeto de actualización a medida que se incorporen nuevas estimaciones meteorológicas.

El incremento de las temperaturas máximas por encima de los umbrales establecidos eleva la posibilidad de sufrir golpes de calor y otros problemas relacionados con las altas temperaturas, con especial incidencia entre los colectivos considerados sensibles o vulnerables.

Ante este escenario, las autoridades sanitarias aconsejan reforzar las medidas habituales de protección frente al calor y evitar, en la medida de lo posible, actividades al aire libre que impliquen un esfuerzo físico intenso. También recomiendan permanecer en espacios frescos durante el mayor tiempo posible y adaptar la planificación de las actividades para reducir la exposición a las horas de mayor temperatura.

La advertencia se extiende asimismo a las actividades de carácter cultural y religioso, en las que se pide extremar las medidas de protección y mantener una vigilancia especial ante la posible aparición de síntomas relacionados con el calor entre los asistentes.

En las zonas bajo nivel rojo, Salud Pública recomienda directamente cancelar o reprogramar las actividades que impliquen una exposición prolongada.