El Gobierno de Canarias eleva el tono y pide al Estado que no ponga obstáculos a su intención de endeudarse hasta 1.600 millones de euros, una cifra que el Ejecutivo quiere convertir en ayudas directas para familias y empresas. El portavoz, Alfonso Cabello, ha defendido que ese margen permitiría aliviar la presión económica en las Islas, donde muchas medidas estatales apenas tienen impacto por el sistema fiscal propio.
La reclamación es clara: si Madrid no adapta sus políticas a la realidad canaria, al menos debe permitir que el Archipiélago actúe por su cuenta. El objetivo pasa por inyectar liquidez directa en la economía real, sostener el consumo y proteger a los sectores más golpeados.
Desde el Ejecutivo insisten en que Canarias parte de una posición financiera sólida y con menor endeudamiento que otras comunidades, lo que avalaría esta operación. El pulso está servido: Canarias quiere actuar ya… y sin peajes administrativos.