Las exportaciones de alimentos y bebidas de Canarias hacia Estados Unidos han registrado una caída del 12% como consecuencia de los aranceles del 15% impuestos a los productos europeos, según informó este jueves el consejero regional de Agricultura, Narvay Quintero, durante una comparecencia en comisión parlamentaria.
El responsable autonómico señaló que los efectos del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos ya están teniendo repercusiones directas en sectores estratégicos del archipiélago, especialmente en aquellos vinculados al vino, el queso y la pesca, principales productos canarios presentes en el mercado estadounidense.
Quintero criticó que Bruselas aceptara la imposición de estos gravámenes mientras que los productos procedentes de Estados Unidos acceden al mercado europeo sin aranceles. A su juicio, esta situación genera una clara desventaja competitiva para los productores comunitarios.
Entre los productos más afectados figuran las exportaciones de vino, que representan entre ocho y nueve millones de euros anuales. Según explicó el consejero, algunas bodegas canarias no pueden asumir el sobrecoste derivado del nuevo arancel, lo que ha provocado la cancelación de acuerdos comerciales previamente establecidos.
«Algunos contratos que existían han desaparecido y, por tanto, las consecuencias son claramente negativas para el sector», lamentó Quintero, quien reiteró que no le gusta «en absoluto» el acuerdo comercial alcanzado con Estados Unidos.
Durante su intervención, el consejero defendió que los aranceles solo deberían aplicarse cuando existen diferencias significativas en las condiciones de producción. En este sentido, argumentó que los productores europeos están sujetos a requisitos fitosanitarios más estrictos que los de otros países, lo que, según afirmó, impide competir en igualdad de condiciones.
Asimismo, valoró positivamente el acuerdo alcanzado entre las comunidades autónomas y el Ministerio de Agricultura para frenar una propuesta impulsada por varios países europeos que pretendía permitir que productos ecológicos procedentes de terceros países, entre ellos Estados Unidos, pudieran utilizar el mismo distintivo ecológico que los elaborados bajo la normativa comunitaria.
«Las exigencias para obtener una certificación ecológica en Europa no son las mismas, no tendría sentido equipararlas», sostuvo.
Quintero aprovechó también su comparecencia para abordar la situación de las regiones ultraperiféricas dentro de la futura planificación financiera de la Unión Europea. En este contexto, celebró que el Consejo de Ministros de Asuntos Europeos haya respaldado la continuidad del programa Posei, destinado a compensar las dificultades estructurales de territorios como Canarias.
El consejero consideró esta decisión una «primera buena noticia», aunque advirtió de que aún quedan pendientes dos objetivos clave: garantizar que el Posei continúe gestionándose desde la Comisión Europea y lograr un incremento de su financiación para reforzar el apoyo al sector primario de las regiones ultraperiféricas.