Con la llegada del papa León XIV al Estadio de Gran Canaria para presidir la multitudinaria Santa Misa, concluyó el programa de eventos de su visita oficial a la isla. En este acto central a Gran Canaria y tras recorrer en papamóvil las zonas aledañas al recinto entre el entusiasmo de miles de fieles, el Santo Padre fue recibido con la interpretación del Himno de Canarias a cargo de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria. Los acordes de Sombras del Nublo y del himno oficial de la visita, Alzad la Mirada, marcaron el inicio de una celebración histórica que reunió a decenas de miles de personas llegadas de todas las islas.
La Santa Misa ha sido el acto religioso más multitudinario de su periplo por la isla. Más de 60.000 personas se congregaron entre el Estadio de Gran Canaria, el Anexo y el pabellón Gran Canaria Arena, los tres espacios habilitados para acoger a los fieles llegados desde todos los rincones de Canarias para participar en esta celebración única. La Eucaristía ha constituido el momento culminante de una jornada marcada por la cercanía del Pontífice al pueblo canario y por el carácter histórico del primer viaje de un Papa a las Islas, reflejando una extraordinaria muestra de fe y comunión eclesial.
La multitud congregada evidenció el profundo fervor religioso de los ciudadanos canarios, que han respondido con una extraordinaria acogida a este encuentro apostólico. Así como la admiración, cercanía y carisma que suscita el Santo Padre, convirtiendo esta Eucaristía en una de las mayores concentraciones de fieles de la historia reciente de las Islas y confirmada como uno de los acontecimientos religiosos más importantes vividos en Canarias en las últimas décadas.
HOMILÍA DEL PAPA
Recordando las enseñanzas del Papa Francisco, León XIV destacó que «la mejor respuesta al amor de su Corazón es el amor a los hermanos», subrayando que “devolver amor por amor” constituye uno de los mayores testimonios de la fe cristiana. En este sentido, elogió la realidad que se vive en Canarias, donde la acogida, el compartir y el don desinteresado se convierten en signos concretos del Evangelio. Asimismo, insistió en que la caridad no puede limitarse al mero asistencialismo, sino que debe promover la integración y el desarrollo pleno de cada persona, favoreciendo su realización espiritual, intelectual y humana.
El Pontífice también evocó las palabras de San Agustín al recordar que «donde está la caridad está la paz, y donde está la humildad, allí está la caridad». A partir de esta reflexión, afirmó que la verdadera humildad permite reconocer quiénes somos ante Dios y ante los demás, haciendo posible el amor, el encuentro, el perdón y la construcción de una paz duradera. Con este mensaje de esperanza, fraternidad y compromiso cristiano, León XIV concluyó una histórica visita a Gran Canaria que quedará grabada en la memoria de miles de fieles.
PALABRAS DE MONS. MAZUELOS
En las palabras de despedida que dirigió el obispo Mazuelos al Santo Padre al término de la celebración, el Mons. José Mazuelos expresó su agradecimiento al Santo Padre de toda la Iglesia que peregrina en Canarias por una visita que calificó de histórica y providencial. Destacó que la presencia del Santo Padre ha sido un signo de comunión con la Iglesia universal y una oportunidad para fortalecer la fe de los fieles, que han vivido esta jornada de gracia en torno a la Eucaristía y bajo la protección del Cristo de Telde y la Virgen del Pino.
Mazuelos subrayó que los canarios han sentido de manera especial la cercanía del Sucesor de Pedro, agradeciendo sus palabras de aliento, esperanza y compromiso misionero. Asimismo, aseguró que el pueblo canario seguirá rezando por el Papa y su ministerio, agradeciendo su presencia con gratitud y emoción, y confiando en que Canarias volverá a recibirle siempre con los brazos abiertos