El presidente chino, Xi Jinping, fue recibido este lunes por el líder norcoreano, Kim Jong-un, en una visita de alto valor político que vuelve a situar a Pyongyang en el centro de la actualidad internacional. La ceremonia de bienvenida, celebrada con gran despliegue protocolario y militar, simboliza el fortalecimiento de las relaciones entre ambos países en un momento marcado por las tensiones geopolíticas globales.
La visita, la primera de Xi a Corea del Norte en años, llega mientras Pekín busca reforzar su influencia en la región y mantener la estabilidad de uno de sus principales aliados estratégicos. Durante los encuentros previstos, ambas delegaciones abordarán cuestiones de cooperación económica, seguridad y coordinación diplomática.
La imagen conjunta de Xi Jinping y Kim Jong-un envía además un mensaje al escenario internacional: China y Corea del Norte mantienen una relación estrecha en un contexto de creciente rivalidad entre las grandes potencias y de persistente presión occidental sobre el régimen norcoreano. Una fotografía que trasciende el protocolo y tiene una evidente lectura geopolítica.