Agua y territorio

Chira-Soria en el ojo del temporal: vecinos señalan a la obra tras la borrasca y Morales enfría el conflicto

El impacto de la borrasca Therese reabre la polémica en torno al proyecto hidroeléctrico de Chira-Soria, con críticas vecinales que el Cabildo rechaza, aunque abre la puerta al diálogo con municipios afectados.

La borrasca Therese no solo ha dejado daños materiales en Gran Canaria, sino que ha reactivado un frente político y social: el del proyecto hidroeléctrico Chira-Soria. En las últimas horas, colectivos vecinales han vinculado las consecuencias del temporal —especialmente escorrentías, arrastres y alteraciones del terreno— con las obras en el entorno.

Un señalamiento que no comparte el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, quien ha rechazado que el proyecto sea responsable directo de los efectos de la borrasca.

Morales ha sido claro: no hay base técnica para atribuir a Chira-Soria los daños provocados por un episodio meteorológico de esta intensidad. Sin embargo, en un gesto de contención política, ha abierto la puerta a escuchar a los vecinos y a los ayuntamientos implicados.

El Cabildo apuesta por rebajar la tensión y abordar las preocupaciones desde el diálogo institucional, en un contexto donde el proyecto —clave para el modelo energético de la isla— vuelve a situarse en el centro del debate.

Mientras tanto, sobre el terreno, persisten las consecuencias del temporal, con infraestructuras afectadas y zonas aún en evaluación, lo que alimenta la percepción ciudadana de vulnerabilidad y reaviva el foco sobre cualquier intervención en el territorio.

El pulso está servido: vecinos que desconfían, un Cabildo que niega responsabilidades… y un proyecto estratégico que vuelve a estar bajo presión.