El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, afirmó este lunes que no comparte la posición expresada por el Gobierno de España respecto al ataque masivo lanzado por Estados Unidos e Israel contra Irán, aunque subrayó que la respeta por lealtad institucional. Pedro Sánchez censuró la actuación militar estadounidense alegando que compromete la estabilidad internacional.
Clavijo evitó pronunciarse sobre el fondo de los bombardeos al considerar que la política exterior no entra dentro de sus competencias como jefe del Ejecutivo autonómico. En ese sentido, señaló que su valoración personal se la reserva, al tiempo que insistió en la necesidad de mantener una posición institucional responsable. No obstante, dejó claro que discrepa de las declaraciones realizadas por el presidente del Gobierno central, sin precisar los puntos concretos de desacuerdo.
Más allá del debate político, el dirigente canario centró su intervención en las posibles consecuencias económicas del conflicto internacional para el archipiélago. Mostró su inquietud ante una previsible subida del precio del petróleo y su efecto en cadena sobre la energía, el transporte, el sector primario y los costes de producción.
A su juicio, este escenario podría traducirse en un nuevo repunte de la inflación que terminaría afectando directamente a las economías familiares de las islas. “Las familias canarias volverán a soportar las consecuencias”, vino a señalar.
Clavijo también advirtió de la incertidumbre que rodea la evolución del conflicto. Recordó que situaciones bélicas recientes, como la guerra en Ucrania, se preveían breves y han acabado prolongándose durante años. En este caso, apuntó, se habla de semanas de duración, pero existen múltiples factores que podrían alargar la crisis o generar nuevas amenazas en materia de seguridad.
El presidente autonómico aseguró mantenerse “tremendamente preocupado” y a la expectativa de cómo evolucionen los acontecimientos en el escenario internacional y sus posibles repercusiones en Canarias.