Venezuela libra una carrera desesperada bajo los escombros

Cuenta atrás para encontrar supervivientes: el doble terremoto deja ya 235 muertos y más de 4.300 heridos

La esperanza se mide ya en minutos. Venezuela vive las horas más dramáticas de las últimas décadas mientras miles de rescatistas trabajan sin descanso para localizar supervivientes entre los edificios derrumbados por el doble terremoto que el miércoles sacudió el norte del país. El último balance oficial eleva la tragedia a 235 fallecidos, más de 4.300 heridos, 157 desaparecidos y unas 200 personas que continúan atrapadas bajo los escombros, aunque las autoridades reconocen que la cifra de víctimas aumentará conforme avancen las labores de búsqueda.

El epicentro de la devastación se concentra en La Guaira, convertida en una auténtica zona cero del desastre. Más de un centenar de edificios se han desplomado y otros muchos presentan daños estructurales irreparables. En Caracas, numerosos inmuebles permanecen desalojados por riesgo de colapso, mientras ocho hospitales han sufrido importantes daños, obligando incluso a evacuar pacientes en plena emergencia. En total, cerca de 250 edificaciones han quedado destruidas o gravemente afectadas, dejando miles de familias sin hogar.

Las imágenes que llegan desde el país muestran escenas dantescas. Vecinos excavando con sus propias manos, familiares esperando noticias frente a montañas de escombros y miles de personas durmiendo en plazas y calles por miedo a nuevas sacudidas. El miedo sigue muy presente porque desde el primer impacto se han registrado alrededor de 30 réplicas, algunas de ellas perceptibles para la población.

La comunidad internacional ha comenzado a movilizarse. Equipos especializados de varios países ya colaboran en las tareas de rescate, mientras la ayuda humanitaria empieza a llegar con hospitales de campaña, material sanitario, alimentos y agua potable. Sin embargo, la magnitud de la catástrofe supera la capacidad inmediata de respuesta y las autoridades mantienen el estado de emergencia en las zonas más castigadas.

Desde el punto de vista científico, los expertos explican que Venezuela ha sufrido un fenómeno extremadamente inusual denominado “doblete sísmico”. No se trató de un gran terremoto seguido de una réplica convencional, sino de dos terremotos principales de magnitudes 7,2 y 7,5 registrados con apenas 39 segundos de diferencia. El primer movimiento liberó parte de la enorme energía acumulada durante décadas entre la placa del Caribe y la Sudamericana, mientras que el segundo rompió otro segmento de la misma falla antes de que el sistema pudiera estabilizarse. Ese comportamiento excepcional multiplicó la capacidad destructiva del evento.

Los especialistas consideran que precisamente ese intervalo de apenas unos segundos explica buena parte de la devastación. Muchos edificios resistieron el primer impacto, pero terminaron desplomándose con el segundo cuando ya habían perdido gran parte de su estabilidad estructural. Además, el terremoto de magnitud 7,5 se convierte en el más potente registrado en esta región venezolana en más de un siglo, solo comparable con los grandes sismos históricos del país.

Mientras continúa la búsqueda, los expertos recuerdan que todavía existen posibilidades de hallar supervivientes durante las próximas 48 y 72 horas. Cada rescate alimenta la esperanza de un país que afronta la mayor emergencia natural de su historia reciente y una reconstrucción que llevará años.

¿Por qué dos terremotos devastadores en solo 39 segundos?

Los geólogos denominan este fenómeno “doblete sísmico”, uno de los eventos más infrecuentes que pueden producirse en tectónica de placas. Durante más de un siglo se acumuló una enorme tensión entre las placas del Caribe y Sudamérica. El primer terremoto liberó parte de esa energía, pero casi de inmediato otro segmento de la falla rompió violentamente, originando un segundo seísmo todavía más potente.

A diferencia de una réplica, el segundo movimiento fue un nuevo terremoto principal, lo que explica que numerosos edificios dañados por el primer impacto acabaran desplomándose apenas medio minuto después. Los expertos subrayan que este tipo de fenómenos son extraordinariamente raros y prácticamente imposibles de predecir con la tecnología actual.

Además, las réplicas continuarán durante días o incluso semanas, aunque previsiblemente ninguna alcanzará la intensidad de los dos grandes terremotos que han sumido a Venezuela en una tragedia de dimensiones históricas.