La dirección de uno de los Centros de Atención a Personas con Discapacidad Intelectual (CADI) dependientes del Cabildo de Gran Canaria ha denunciado a un trabajador sustituto por presuntos tocamientos no consentidos a una usuaria residente del centro. Según la información publicada este lunes, fueron otros empleados quienes detectaron una situación irregular al encontrar al trabajador en una habitación en la que no debía encontrarse en ese momento. Tras intervenir, lo obligaron a abandonar las instalaciones y alertaron de inmediato a las fuerzas de seguridad.
La Policía Nacional procedió a la detención del empleado pocos minutos después de los hechos y abrió una investigación para esclarecer lo ocurrido. La presunta víctima presenta una discapacidad intelectual severa, circunstancia que dificulta la reconstrucción de los hechos mediante su propio testimonio, por lo que la investigación se apoyará en indicios, testimonios de trabajadores y posibles pruebas complementarias.
El Cabildo de Gran Canaria ha apartado al trabajador de cualquier lista de empleo vinculada a los CADI mientras se desarrolla el procedimiento. Por el momento, los hechos se investigan como un presunto delito contra la libertad sexual y permanecen bajo instrucción judicial.
La rápida actuación de los trabajadores evitó una situación más grave
La intervención inmediata del personal del centro fue clave para detectar la presencia del trabajador en una zona donde no debía encontrarse. Los empleados actuaron de forma inmediata, alertaron a los responsables del CADI y facilitaron la actuación policial. Ahora será la investigación judicial la que determine las circunstancias exactas de unos hechos que han generado una profunda conmoción en el ámbito sociosanitario de Gran Canaria.