El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, ha denunciado este lunes las amenazas de una posible acción militar por parte de Estados Unidos contra la isla, advirtiendo de un impacto “incalculable” para la paz y la estabilidad en la región del Caribe.
A través de un mensaje difundido en la red social X, el mandatario cubano afirmó que las advertencias de uso de la fuerza por parte de “la mayor potencia del planeta” constituyen, por sí mismas, un “crimen internacional”.
En su pronunciamiento, Díaz-Canel alertó de que una eventual intervención militar podría desencadenar “un baño de sangre” y generar graves consecuencias para la seguridad regional, en un contexto de creciente tensión diplomática.
El presidente insistió en que Cuba no representa una amenaza para ningún país y rechazó cualquier intención ofensiva hacia Estados Unidos. En este sentido, subrayó que “la isla no ha tenido nunca intenciones hostiles contra Estados Unidos, hecho que conocen bien las agencias de defensa y seguridad nacional de ese país”.
Asimismo, el comunicado oficial sostiene que el país caribeño lleva años sometido a una “agresión multidimensional” por parte de Washington, al tiempo que reivindica su derecho a la defensa frente a cualquier posible acción militar.
El texto concluye que ese derecho no puede ser utilizado “como excusa para imponer una guerra contra el noble pueblo cubano”, en un mensaje que refuerza la posición del Gobierno cubano ante la comunidad internacional.