Domínguez acusa a Torres de “desacreditar la defensa de Canarias” por anteponer a Sánchez y negar responsabilidades

El líder del Partido Popular en Canarias, Manolo Domínguez, ha cargado con dureza contra el PSOE canario y contra el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, al que acusa de ser el principal factor de “descrédito” en la defensa de los intereses del Archipiélago ante el Estado.

Domínguez reprocha que el secretario general socialista en las islas se niegue sistemáticamente al diálogo y actúe de forma “servil” ante los intereses de Pedro Sánchez, incluso cuando estos chocan frontalmente con las necesidades de Canarias. A su juicio, esa actitud ha tenido consecuencias directas en asuntos clave como la financiación autonómica, que —según denuncia— relega a Canarias a la cola de España con el aval expreso de Torres, “algo que ni siquiera respaldan dirigentes socialistas de otras comunidades”.

El dirigente popular también pone el foco en La Palma, recordando que los damnificados por la erupción volcánica “siguen esperando que el Gobierno de España cumpla lo prometido”, mientras Torres asegura públicamente que están “bien atendidos”. Para Domínguez, esa afirmación supone una “falta de respeto” a quienes aún no han recibido soluciones reales.

En su respuesta al PSOE canario, Domínguez eleva el tono al recordar los escándalos que han salpicado al entorno socialista en las islas, desde el denominado caso Koldo y la etapa de José Luis Ábalos, hasta el caso Tito Berni, así como la compra fallida de millones de euros en mascarillas a una empresa de compraventa de vehículos, con pérdida de fondos públicos incluida. Todo ello —subraya— mientras Torres “dice no saber o no recordar”, pese a aparecer citado en informes de la UCO.

Finalmente, el líder del PP canario acusa al actual ministro de no haber sido nunca un interlocutor leal con el Gobierno de Canarias, recordando que el Ejecutivo autonómico tuvo que acudir a los tribunales para que el Estado asumiera la atención a los menores con derecho a asilo. “Ahora pretende presentarlo como un gesto de buena voluntad, olvidando —una vez más— cómo se llegó hasta ahí”, concluye Domínguez, que acusa a Torres de tergiversar la verdad y de practicar la política del “no es mentir, es cambiar de opinión”.