El vicepresidente del Gobierno de Canarias y consejero de Economía, Manuel Domínguez, ha confirmado una de las medidas fiscales más potentes para el colectivo autónomo: la exención del IGIC para quienes no superen los 50.000 euros de facturación anual.
La decisión, que ya había avanzado en el programa Despierta Canarias, se traduce ahora en una acción concreta del Ejecutivo y podría beneficiar a cerca de 11.000 trabajadores por cuenta propia en el Archipiélago.
Los autónomos que se acojan a este régimen no tendrán que repercutir IGIC en sus facturas, aunque tampoco podrán deducirlo en sus compras. A cambio, se simplifica de forma drástica su relación con la administración: pasarán de cinco declaraciones al año a una única.
La medida entrará en vigor el 1 de julio de 2026 y quedará plenamente consolidada en 2027.
Desde el Gobierno canario defienden que esta reforma responde a un objetivo claro: aliviar la presión fiscal y burocrática sobre los pequeños autónomos, reforzar el emprendimiento y situar a Canarias a la vanguardia en España en la aplicación de modelos fiscales más ágiles y adaptados a la normativa europea.
Con este movimiento, el Ejecutivo da un paso firme en su hoja de ruta: menos impuestos, más actividad y mayor oxígeno para el tejido productivo de las Islas.