EE.UU. e Irán rompen tras 21 horas: primer cara a cara desde 1979 salta por el uranio, no por Ormuz

Fracaso con peso histórico. Estados Unidos e Irán han roto las negociaciones tras 21 horas de reuniones, en un encuentro que marcaba el primer contacto directo de este nivel desde 1979. Lo que debía ser un paso hacia la distensión ha terminado en choque frontal.

La clave no ha estado en el estrecho de Ormuz ni en la presión regional, sino en el corazón del conflicto: el programa nuclear iraní. Las posiciones siguen siendo irreconciliables. Washington exige límites verificables y controles estrictos, mientras Teherán reclama el levantamiento real de sanciones y garantías firmes.

El formato, rápido e intenso, evidenció desde el inicio la desconfianza mutua. Sin avances tangibles, la reunión se cerró abruptamente, dejando claro que el diálogo sigue atrapado en el pasado.

El intento de reactivar la vía diplomática queda, por ahora, en papel mojado, con un escenario internacional que vuelve a tensionarse y con el foco puesto en un posible endurecimiento de las posturas en las próximas semanas.