EE.UU. e Irán sellan en Suiza una hoja de ruta para poner fin a la guerra en 60 días

Estados Unidos e Irán alcanzaron este domingo en Suiza un principio de acuerdo para abrir una negociación intensiva que permita cerrar el conflicto en un plazo de dos meses. La reunión, celebrada en la denominada Lake Lucerne Summit, concluyó con el compromiso de ambas partes de mantener contactos permanentes y avanzar en una desescalada gradual de la tensión en Oriente Medio.

El encuentro, impulsado por mediadores internacionales, supone el acercamiento diplomático más importante desde el inicio de la crisis. Según la información difundida tras la cumbre, Washington y Teherán han pactado una hoja de ruta que contempla la creación de grupos de trabajo específicos para abordar cuestiones nucleares, sanciones económicas, seguridad regional y mecanismos de verificación.

Entre los compromisos adquiridos figura también la apertura de canales directos de comunicación para evitar incidentes militares y reducir el riesgo de una escalada que pueda afectar a otros países de la región. Las conversaciones técnicas comenzarán de forma inmediata y se prolongarán durante las próximas semanas.

Aunque las diferencias siguen siendo importantes, ambas delegaciones calificaron el resultado de la reunión como un avance significativo. El objetivo marcado es alcanzar un acuerdo global en un plazo máximo de 60 días que permita estabilizar la situación y sentar las bases de una paz duradera.

La noticia ha sido recibida con cautela por la comunidad internacional, que observa con atención un proceso negociador llamado a influir en la seguridad mundial, los mercados energéticos y el futuro equilibrio geopolítico de Oriente Medio.

De cumplirse el calendario previsto, la cumbre de Lucerna podría convertirse en el punto de partida de una de las negociaciones más relevantes de los últimos años.