Donald Trump ha confirmado ataques de Estados Unidos contra objetivos militares en Kharg Island, la principal terminal petrolera de Irán situada en el Golfo Pérsico y clave para las exportaciones energéticas del país.
La operación se produce en plena escalada tras las restricciones impuestas por Teherán al tránsito marítimo en el estratégico Estrecho de Ormuz, la ruta por la que circula cerca del 20 % del petróleo mundial transportado por mar.
Ante el riesgo de bloqueo prolongado, Trump ha pedido una coalición naval internacional para garantizar el paso de petroleros. Entre los países a los que Washington solicita implicación figuran Japón, China, Reino Unido y Francia, grandes consumidores o actores clave en la seguridad marítima global.
El estrecho de Ormuz es uno de los puntos más sensibles del planeta desde el punto de vista geopolítico y energético. Cualquier interrupción en esta vía estratégica impacta directamente en el precio del petróleo y en la estabilidad económica internacional. La comunidad internacional sigue con preocupación la evolución del conflicto en Oriente Medio ante el riesgo de una escalada mayor.