El Boletín pone en marcha la reparación del Auditorio mientras sigue en el aire quién asume la factura

El Boletín Oficial de la Provincia ha dado el paso que faltaba para activar la reparación del Auditorio de Tenerife Adán Martín. La publicación del proyecto técnico permite al Cabildo avanzar hacia la licitación de unas obras necesarias tras años de problemas en el revestimiento exterior del edificio.

La intervención se centrará en el trencadís, elemento característico del diseño de Santiago Calatrava, cuya degradación ha provocado desprendimientos y un largo recorrido de informes técnicos y actuaciones provisionales. Con este trámite, la institución insular desbloquea un expediente enquistado durante casi una década.

Sin embargo, el avance administrativo no despeja la cuestión clave. El coste de la reparación, estimado entre los 17 y los 24 millones de euros, vuelve a situar en el centro del debate quién debe asumir la factura. El Cabildo mantiene abierta la vía judicial para depurar responsabilidades y evitar que el dinero público vuelva a cubrir los fallos detectados en la infraestructura.

El Auditorio, inaugurado en 2003 y convertido en símbolo arquitectónico de Tenerife, ya superó los 70 millones de euros en su construcción, muy por encima de lo inicialmente previsto. Ahora, más de dos décadas después, la isla afronta una nueva inversión millonaria con una exigencia clara: que la solución no vuelva a recaer sobre los ciudadanos.

La obra avanza. La pregunta, sin embargo, sigue intacta: quién paga.

Del presupuesto inicial a la factura real

Lo que costaba al nacer
El Auditorio fue proyectado con una previsión cercana a los 30 millones de euros, dentro de la apuesta institucional por dotar a Tenerife de un gran icono cultural.

Lo que terminó costando
La realidad fue muy distinta: la obra final superó los 70 millones de euros, más del doble del presupuesto inicial.

El salto económico
El incremento convirtió al Auditorio en uno de los casos más representativos de desviación presupuestaria en Canarias.

Lo que cuesta hoy arreglarlo
La reparación actualmente en marcha se mueve entre 17 y 24 millones de euros, a la espera de la adjudicación definitiva.

La gran incógnita
Tras duplicar su coste en origen y exigir ahora una nueva inversión millonaria, la pregunta sigue abierta:
¿quién asume la factura final?