El Cabildo de Tenerife considera concluido su papel en el expediente patrimonial del Monumento a la Victoria y traslada al Ayuntamiento de Santa Cruz la responsabilidad sobre los próximos pasos respecto a la escultura ubicada en la confluencia de la Rambla y la avenida de Anaga.
La institución insular entiende que ya ha cumplido con las actuaciones que le correspondían dentro del procedimiento y que ahora será el Consistorio capitalino quien deba decidir cómo actuar ante la resolución del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, que ordena la retirada del monumento del espacio público.
Con este posicionamiento, el Cabildo cierra definitivamente su participación en el expediente y deja en manos del Ayuntamiento la decisión de ejecutar la retirada, presentar alegaciones o adoptar cualquier otra medida dentro del marco legal vigente.
El futuro del Monumento a la Victoria sigue siendo uno de los asuntos con mayor carga política y social en Santa Cruz de Tenerife. Mientras el Gobierno central mantiene que la escultura incumple la Ley de Memoria Democrática, distintos colectivos defienden su conservación por su valor artístico, histórico y patrimonial.
La decisión del Cabildo aclara además el reparto de competencias y sitúa ahora toda la responsabilidad sobre el Ayuntamiento de Santa Cruz, que tendrá la última palabra sobre el destino del monumento y sobre la respuesta institucional al requerimiento del Estado. La resolución abre una nueva fase en un debate que continúa dividiendo a la sociedad tinerfeña y cuyo desenlace dependerá exclusivamente de la decisión que adopte el gobierno municipal.