El Cabildo de Gran Canaria ha iniciado un proceso de participación ciudadana para definir nuevas medidas de conservación de las Dunas de Maspalomas, uno de los espacios naturales más emblemáticos y frágiles del archipiélago. La iniciativa busca recoger propuestas de residentes, visitantes y colectivos para mejorar la protección del enclave frente al creciente impacto de la presión turística y el uso intensivo del espacio.
Entre las primeras aportaciones recibidas, varios participantes plantean endurecer las restricciones de acceso y reforzar la vigilancia para garantizar la conservación del ecosistema. Otros, sin embargo, consideran que las prioridades deben centrarse en incrementar la limpieza, mejorar la seguridad y optimizar el mantenimiento del entorno antes de imponer nuevas limitaciones.
Las propuestas servirán de base para elaborar futuras actuaciones encaminadas a compatibilizar la preservación de este espacio natural protegido con su disfrute por parte de la ciudadanía y de los millones de turistas que cada año visitan uno de los principales iconos paisajísticos de Canarias. El objetivo del Cabildo es alcanzar un modelo de gestión más sostenible que garantice la conservación de las dunas a largo plazo.