Emergencia tras los desprendimientos

El Cabildo de Gran Canaria pisa el acelerador para recuperar la normalidad tras los derrumbes en San Mateo

Las carreteras afectadas siguen registrando incidencias mientras los equipos trabajan a contrarreloj para garantizar la seguridad y reabrir vías clave.

Gran Canaria trata de volver a la normalidad tras los desprendimientos registrados en el municipio de San Mateo, donde varias carreteras continúan cerradas o con importantes restricciones al tráfico. La situación, derivada de los últimos episodios meteorológicos, ha obligado al Cabildo a activar un dispositivo intensivo de actuación sobre el terreno.

Las brigadas de carreteras, junto a equipos de emergencias y operarios especializados, trabajan sin descanso en la retirada de piedras, aseguramiento de taludes y limpieza de vías. El objetivo es claro: restablecer la circulación con garantías de seguridad en el menor tiempo posible y evitar nuevos riesgos para los conductores.

Desde la institución insular se insiste en que la prioridad es la seguridad, por lo que algunas carreteras seguirán con cortes intermitentes o desvíos provisionales mientras se estabilizan las zonas más comprometidas. En paralelo, se están evaluando los daños estructurales en determinados puntos para planificar actuaciones más profundas si fueran necesarias.

El Cabildo también ha reforzado la señalización y ha pedido máxima prudencia a los ciudadanos, especialmente en las zonas de medianías, donde el terreno sigue inestable. La coordinación con ayuntamientos y servicios de emergencia está siendo clave para dar respuesta rápida a cada incidencia.

Mientras tanto, San Mateo vive pendiente de la evolución del terreno, con la mirada puesta en una recuperación que, aunque en marcha, aún exige cautela. La isla quiere pasar página cuanto antes, pero la montaña sigue marcando el ritmo.