La emisión de un rótulo televisivo con el mensaje “Detenido el expríncipe Andrés” ha vuelto a colocar en el centro del foco internacional al Andrés Mountbatten-Windsor, cuya figura lleva años ligada al denominado caso Epstein. La imagen, captada durante un informativo y difundida posteriormente en redes sociales, apunta a una supuesta actuación policial relacionada con la investigación sobre los vínculos del exmiembro de la Casa Real británica con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales y fallecido en prisión en 2019.
El caso Epstein ha perseguido al expríncipe Andrés desde hace más de un lustro, provocando su retirada de la vida pública, la pérdida de funciones institucionales y un grave deterioro de la imagen de la monarquía británica. Las sospechas sobre su relación personal con Epstein y su entorno motivaron investigaciones periodísticas, procedimientos civiles en Estados Unidos y una presión pública sin precedentes sobre la Casa Real.
La aparición de este rótulo, que habla abiertamente de una detención vinculada a ese escándalo, ha generado un fuerte impacto mediático y reabre el debate sobre las consecuencias judiciales pendientes del caso. No obstante, hasta el momento no se ha producido un comunicado oficial de las autoridades británicas que confirme formalmente el arresto, por lo que la información se mueve, de momento, en el terreno de lo difundido por la imagen televisiva y su rápida viralización.
El episodio vuelve a evidenciar cómo el caso Epstein sigue teniendo capacidad para sacudir a las más altas instituciones y cómo cualquier novedad, real o supuesta, relacionada con el expríncipe Andrés provoca una inmediata reacción política, mediática y social a escala internacional.