El Congreso debatirá una moción del PP que insta a Sánchez a plantear una cuestión de confianza tras el veto de la Mesa a varios puntos

El Congreso de los Diputados votará la próxima semana una moción del Partido Popular que reclama al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que se someta a una cuestión de confianza, después de que la Mesa de la Cámara haya aceptado parcialmente la iniciativa y vetado varias de sus propuestas iniciales, entre ellas la convocatoria de elecciones.

La iniciativa llegará al Pleno en el último debate antes del verano, aunque con un contenido recortado respecto al texto original presentado por los populares. Según fuentes del PP, la Mesa del Congreso ha rechazado dos de los puntos más contundentes de la moción, ambos relacionados con la exigencia de dimisión del Ejecutivo y la petición de un adelanto electoral.

El texto finalmente admitido insta al jefe del Ejecutivo a “considerar la oportunidad de plantear una cuestión de confianza atendiendo al carácter político, sin vinculación jurídica, de la presente iniciativa” en caso de que decida no convocar elecciones generales.

Desde el Partido Popular han criticado la decisión del órgano de gobierno de la Cámara Baja y la han calificado como “un nuevo atropello”, al considerar que se han eliminado propuestas que ya habían sido admitidas en ocasiones anteriores o que habían sido reformuladas para ajustarse a los criterios de los letrados.

El punto eliminado que hacía referencia a la convocatoria inmediata de elecciones planteaba que el Congreso expresara su voluntad de celebrar unos comicios generales que pusieran fin a la “parálisis política existente en la actual legislatura”. Otro de los apartados vetados exigía la dimisión en bloque del Gobierno y la convocatoria electoral.

La iniciativa forma parte de una moción derivada de una interpelación urgente sobre la situación política del Ejecutivo y las responsabilidades del ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres.

La decisión de la Mesa del Congreso, donde PSOE y Sumar cuentan con mayoría, ha sido interpretada por el PP como un intento de limitar el alcance del debate parlamentario. Los populares sostienen que las enmiendas rechazadas habían sido registradas para dar cumplimiento a criterios previos de los letrados de la Cámara o reproducían iniciativas ya admitidas en otras ocasiones.

Por su parte, la Mesa justificó el veto a las enmiendas relativas al adelanto electoral al entender que la facultad de plantear una cuestión de confianza corresponde exclusivamente al presidente del Gobierno.