El doctor y catedrático en Cirugía, Antonio Alarcó, ha elevado el tono ante una de las crisis más invisibles de España: el suicidio. Con una media de 11 muertes diarias, según el Ministerio de Sanidad, esta realidad ya es la principal causa de muerte traumática en el país, superando con creces a los accidentes de tráfico.
Desde su posición institucional, Alarcó reclama una estrategia nacional que unifique criterios y protocolos, evitando la dispersión actual. Insiste en que no se puede seguir abordando este problema con respuestas fragmentadas cuando se trata de una cuestión de salud pública de primer orden.
El doctor pone el acento en la prevención y en la detección precoz, recordando que muchas personas presentan señales de alerta antes de llegar al desenlace fatal. Cambios de comportamiento, aislamiento o actitudes de despedida son indicios que deben activar todos los mecanismos de intervención.
Asimismo, defiende reforzar la atención psicológica, impulsar la educación emocional y aumentar la concienciación social. Para Alarcó, solo una acción coordinada a nivel estatal permitirá frenar una tragedia que no distingue edad ni condición y que exige decisiones firmes y urgentes.