El doctor y catedrático Antonio Alarcó, adjunto primero del Diputado del Común, ha reabierto el debate sobre el cambio horario con una postura clara: apostar por la hora de verano como referencia estable.
Alarcó sostiene que no existe base científica ni económica que justifique mantener dos cambios de hora al año, una práctica que, a su juicio, provoca alteraciones en el sueño, afecta al rendimiento diario y genera confusión en la población. “La hora de verano parece la más lógica, pero lo que no tiene ningún sentido es cambiar el reloj dos veces”, subraya.
El especialista califica esta dinámica como una falta de respeto a la ciudadanía y reclama una decisión definitiva por parte de las instituciones. Mientras Europa sigue sin cerrar el debate, su voz se suma a quienes exigen estabilidad horaria. El mensaje es rotundo: hay que elegir un modelo… y mantenerlo.