El editorial del domingo en La Gaceta de Canarias: ‘Carpe Diem’

“Carpe Diem”. Es una locución latina que significa, literalmente, “aprovecha el día” o “vive el momento”. La popularizó el poeta romano Horacio hace más de dos mil años y, probablemente, nunca había tenido tanto sentido como hoy.

Vivimos tiempos extraños. Demasiado extraños

Este fin de semana el Comité Federal del PSOE ha escenificado un partido completamente alineado con Pedro Sánchez. Las voces críticas han desaparecido del mapa político interno y el socialismo que muchos identificaban con la Transición y la Constitución de 1978 parece haber quedado definitivamente eclipsado por un liderazgo sin apenas contestación interna.

Mientras tanto, fuera de Ferraz, la realidad sigue siendo otra. El Gobierno afronta un escenario de enorme desgaste político por las investigaciones judiciales que afectan a personas de su máxima confianza y a su entorno familiar. Frente a ello, el presidente mantiene que todo responde al “fango”, a la oposición y a determinados medios de comunicación.

La reciente Proposición No de Ley respaldada por 178 diputados, que instaba al presidente a convocar elecciones o someterse a una cuestión de confianza, carecía de efectos vinculantes, pero poseía un indudable valor político. Sánchez ha decidido ignorarla y todo indica que agotará la legislatura hasta 2027. Es una decisión legítima. Será la ciudadanía quien valore su coste político cuando llegue el momento de votar.

Mientras España continúa inmersa en el ruido político, Venezuela vuelve a recordarnos la fragilidad de la vida.

El devastador terremoto ya deja más de un millar de fallecidos, miles de heridos y millones de afectados. Naciones Unidas estima que hasta 6,8 millones de personas sufrirán las consecuencias directas de la tragedia. Organismos internacionales alertan además del riesgo de una crisis sanitaria por la falta de agua potable, mientras equipos de rescate de medio mundo intentan salvar vidas entre los escombros.

Y surge inevitablemente otra reflexión. Venezuela fue uno de los países más ricos de América Latina. Petróleo, recursos naturales, turismo y una enorme capacidad económica. Hoy necesita ayuda internacional incluso para disponer de maquinaria pesada con la que retirar toneladas de hormigón. Más allá de las posiciones ideológicas de cada uno, resulta inevitable preguntarse cómo un país con semejantes recursos ha llegado hasta esta situación.

Europa tampoco escapa a sus propias contradicciones. Mientras durante años el discurso comunitario apostaba por una política migratoria cada vez más abierta, ahora asistimos a devoluciones aceleradas de inmigrantes que llegan a las costas europeas. Canarias vuelve a convertirse en escenario de ese debate. ¿Dónde está el equilibrio entre la solidaridad, la legalidad y la capacidad real de acogida? Es una cuestión que exige respuestas serias y no simples consignas.

A todo ello se suma el final de la campaña de la renta. Las administraciones públicas baten récords de recaudación mientras muchas familias siguen haciendo auténticos malabares para llegar a final de mes. Se nos habla continuamente de una economía que crece, pero la realidad cotidiana cuenta otra historia. Con un salario medio resulta cada vez más difícil alquilar una vivienda, formar una familia o simplemente vivir con tranquilidad.

Y es precisamente por todo eso por lo que esta editorial lleva por título Carpe Diem.

Porque cada día abrimos el periódico con nuevas guerras. Ucrania sigue desangrándose. Oriente Medio continúa sumido en un conflicto permanente. Los terremotos, las crisis humanitarias, la incertidumbre económica, la crispación política… Todo parece empujar al ciudadano a vivir instalado en la preocupación constante.

No podemos controlar el mundo. No podemos decidir qué harán los gobiernos, ni cuándo terminarán las guerras, ni evitar que la naturaleza vuelva a recordarnos su inmenso poder.

Lo que sí podemos decidir es cómo vivimos el tiempo que tenemos.

Julio abre la puerta a las vacaciones para muchos. Para otros será simplemente un mes más de trabajo. Da igual. Si dispone de unos días de descanso, disfrútelos. Si puede abrazar a su familia, hágalo. Si puede viajar, viaje. Si puede sentarse a contemplar un atardecer, no lo posponga.

Porque el tiempo es el único patrimonio que jamás recuperaremos.

Carpe Diem. Aproveche el momento. Viva el presente. Porque el mañana aún no existe y el ayer ya pasó. Y, en un mundo que cada día parece más incierto, quizá esa sea la única certeza que realmente merece la pena conservar.

Y, antes de terminar, una mirada a la política canaria, donde las grandes capitales empiezan a mover ficha de cara a las próximas elecciones municipales.

El Partido Popular tiene, probablemente, una de las mayores oportunidades de crecimiento de los últimos años. Sin embargo, sorprende la lentitud con la que se están tomando las decisiones sobre quién encabezará los proyectos municipales en Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria. Es cierto, como ha recordado en varias ocasiones Manolo Domínguez, que las grandes capitales se deciden en Génova. Pero también es verdad que el reloj político no espera a nadie.

En Santa Cruz, el debate parece centrarse entre Carlos Tarife y Carmen Pérez. Ambos representan perfiles distintos y ambos aportan valor al proyecto popular. No obstante, los estudios demoscópicos conocidos hasta la fecha sitúan a Tarife como el dirigente con mayor capacidad para competir por la Alcaldía. Carmen Pérez tiene recorrido y futuro, pero la gran incógnita es si hoy reúne el grado de conocimiento suficiente para disputar el gobierno municipal o si el Partido Popular corre el riesgo de conformarse con ser un simple acompañante de Coalición Canaria, en lugar de aspirar a liderar la ciudad.

En paralelo, durante los últimos días han circulado comentarios en el ámbito político según los cuales determinados colectivos comerciales habrían trasladado su rechazo a Carlos Tarife por su defensa de un equilibrio entre la apertura comercial en fines de semana y la protección del pequeño comercio. Son extremos que no han sido confirmados públicamente, pero que forman parte de las conversaciones políticas. Si finalmente un partido termina confeccionando sus candidaturas atendiendo a presiones externas antes que a criterios políticos y electorales, probablemente estará equivocando el camino.

Mientras tanto, en el PSOE de Santa Cruz el panorama continúa siendo una incógnita. No existe, a día de hoy, un proyecto claramente definido ni un liderazgo consolidado que permita visualizar una alternativa de gobierno. Además, la tensión con Coalición Canaria ha vuelto a hacerse evidente esta semana tras el duro enfrentamiento vivido en el pleno municipal, donde la exalcaldesa Patricia Hernández llegó a llamar, según se recogió durante la sesión, “sinvergüenza” al portavoz de Coalición Canaria, José Alberto Díaz-Estébanez. Un episodio que refleja el profundo deterioro de las relaciones entre ambas formaciones en la capital tinerfeña.

Y, sin embargo, basta con recorrer apenas unos kilómetros para comprobar cómo la política cambia por completo. En La Laguna, Coalición Canaria y el PSOE mantienen una relación institucional muy distinta y todo apunta a que, llegado el momento, ese entendimiento podría volver a traducirse en un acuerdo de gobierno. Nadie quiere hablar de pactos en cascada, una fórmula que tantos problemas generó en el pasado, y los partidos parecen decididos a negociar cada municipio con autonomía propia.

En Coalición Canaria también se quiere zanjar otro debate. José Manuel Bermúdez ha dejado claro en los últimos días que está “más fuerte que nunca”, que mantiene intacta la ilusión del primer día y que volverá a presentarse para revalidar la Alcaldía de Santa Cruz. Sus declaraciones responden, en buena medida, a los rumores que durante meses han alimentado tanto adversarios políticos como algunas voces internas sobre un supuesto desgaste o cansancio del alcalde. En Coalición consideran que ese relato ha sido interesado y quieren cortar de raíz cualquier especulación: Bermúdez asegura que seguirá al frente del proyecto y que afrontará una nueva candidatura con el mismo convencimiento que cuando llegó por primera vez al Ayuntamiento.

Queda todavía mucho camino hasta las elecciones, pero las piezas comienzan a moverse. Y, como casi siempre ocurre en política, los silencios también hablan.

Ah… y no podemos cerrar estás líneas … sin levantar la mirada, tocarnos el corazón y mandarle un beso a un gran periodista y mejor persona que se nos fue hace dos años, Santiago David Negrin Dorta. Siempre con nosotros. Te queremos.