El Instituto Insular de Deportes ha publicado la licitación para la ampliación y modernización del Estadio de Gran Canaria, un proyecto clave que marcará el inicio de una profunda transformación del recinto de Siete Palmas. La actuación contempla una inversión de 174,7 millones de euros y deberá estar finalizada en el verano de 2029, con el objetivo de que el estadio esté preparado para acoger el Mundial 2030.
El plan de remodelación se estructurará en tres fases. La primera ya está en marcha con los trabajos de demolición, que avanzan según el calendario previsto, especialmente en la Torre Este, donde las obras encaran su fase final. La segunda fase será la ejecución de la reforma integral, que incluye la construcción de una nueva cubierta, la ampliación del aforo hasta los 44.020 espectadores y la renovación completa de las instalaciones, además de mejoras en accesibilidad, seguridad y adaptación a los estándares del fútbol profesional.
La tercera fase se desarrollará una vez concluidas las obras principales y estará centrada en la incorporación de tecnología de última generación para equipar el nuevo estadio. Según el Cabildo de Gran Canaria, la licitación se realizará mediante un procedimiento abierto europeo para garantizar la transparencia y la libre competencia entre empresas, mientras que el plazo de ejecución previsto es de 36 meses, con la posibilidad de reducirse a 30 como criterio de adjudicación. Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el próximo 7 de julio a través de la Plataforma de Contratación del Estado.