Los ministros de Energía del G7 pactaron en París una respuesta coordinada para contener la volatilidad de los mercados energéticos y garantizar el abastecimiento ante la reciente escalada del precio del crudo. El grupo encargó a la Agencia Internacional de la Energía preparar escenarios técnicos para una eventual liberación conjunta de reservas estratégicas, si las tensiones geopolíticas comprometen el suministro. Asimismo, reforzaron los mecanismos de intercambio de información y seguimiento diario de precios, con el objetivo de reaccionar de forma ágil y sincronizada.
El acuerdo incluye intensificar la diversificación de fuentes, acelerar proyectos de energías renovables y fortalecer la cooperación en energía nuclear civil como vía para reducir la dependencia de combustibles fósiles. Los ministros subrayaron que actuarán “de manera urgente y unida” si los mercados registran nuevas disrupciones, y reiteraron su compromiso con la estabilidad económica y la seguridad energética de sus ciudadanos.