El consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez, aseguró este martes en el Parlamento regional que varias de las principales infraestructuras viarias de Tenerife han dejado de ser proyectos pendientes para convertirse en actuaciones en marcha o próximas a ejecutarse.
Durante su comparecencia, el responsable autonómico destacó especialmente la situación de la TF-5, donde el Ejecutivo prevé adjudicar próximamente las obras del tercer carril entre Guamasa y el aeropuerto, en dirección Santa Cruz. Según explicó, la mesa de contratación se reunirá la próxima semana para realizar la adjudicación provisional y el objetivo es firmar el contrato antes del verano para iniciar los trabajos en uno de los tramos con mayor densidad de tráfico de Canarias.
Rodríguez también anunció avances en otras infraestructuras estratégicas de la isla, como el enlace Ofra-El Chorrillo, cuya obra ya ha sido adjudicada a Señalizaciones Villar S.A. y se encuentra pendiente de los últimos trámites previos al comienzo de los trabajos.
En relación con la TF-1, el consejero recordó que el Gobierno autonómico ha aprobado durante esta legislatura los proyectos para implantar un tercer carril entre Las Américas y San Isidro, una actuación que permitirá avanzar en futuras licitaciones para aliviar la congestión en el sur de Tenerife.
El titular de Obras Públicas defendió que la movilidad en Canarias debe abordarse desde una planificación global y advirtió de que “es un error garrafal pensar que la movilidad se resuelve exclusivamente construyendo carreteras o haciendo más carriles”. No obstante, reconoció que determinadas intervenciones son necesarias debido al aumento del tráfico y al envejecimiento de parte de la red viaria.
En este contexto, Rodríguez afirmó que el Ejecutivo trabaja “desde un punto de vista serio y riguroso”, frente a etapas anteriores marcadas, según dijo, por retrasos y problemas en la ejecución de proyectos.
Durante su intervención también se refirió a la actuación prevista entre Fañabé y Las Américas, señalando que el contrato de proyecto y obra licitado en la legislatura pasada “no se ajustó a la normativa vigente en materia de túneles y obra pública”, lo que provocó un incremento de más del 20% sobre el presupuesto inicialmente adjudicado.
El consejero explicó que la Consejería continuará ahora con la redacción del proyecto para poder licitar posteriormente la obra una vez se disponga de todos los informes técnicos y de la correspondiente declaración de impacto ambiental.
Asimismo, defendió la gestión realizada en anteriores etapas respecto al Anillo Insular de Tenerife. En este sentido, recordó que durante su anterior mandato se licitaron actuaciones como Chafiras-Oroteanda y la adjudicación provisional del túnel de Erjos.
Sobre este último proyecto, criticó la gestión posterior realizada por el anterior Ejecutivo y aseguró que “fue una auténtica chapuza, que nos costó cerca de 15 millones de euros en indemnizaciones a la empresa que debió ser la adjudicataria, además del retraso que conllevó la sentencia para el desarrollo del proyecto”.
Para finalizar, Rodríguez subrayó que Tenerife concentra actualmente algunas de las inversiones más relevantes del departamento autonómico por volumen económico y por el impacto estratégico de las obras destinadas a mejorar la conectividad, reforzar la seguridad vial y avanzar hacia un modelo de movilidad “más eficiente y sostenible”.