El Gobierno de España y el Ejecutivo canario trabajan de forma coordinada con la Organización Mundial de la Salud (OMS) para encontrar una solución al crucero afectado por un brote de hantavirus que ha solicitado atracar en Canarias. El buque, con varios fallecidos y decenas de pasajeros en riesgo, se encuentra en Cabo Verde y plantea su llegada a las Islas para recibir asistencia médica.
Las autoridades analizan distintos escenarios, desde la atención en puerto con protocolos reforzados hasta alternativas fuera del Archipiélago, con el objetivo de garantizar la seguridad sanitaria. El hantavirus, una enfermedad grave con elevada letalidad en casos respiratorios, obliga a extremar las precauciones.
El caso abre un delicado equilibrio entre la respuesta humanitaria a los afectados y la protección de la salud pública en Canarias, que podría activar dispositivos especiales si finalmente se autoriza el atraque.