El Ejecutivo canario prolongará hasta final de año la actividad de 225 empleados vinculados a la gestión del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia. De las 389 plazas iniciales, 164 ya se han desocupado, mientras el resto continuará trabajando para cerrar expedientes, justificar inversiones y evitar que Canarias deje recursos europeos sin ejecutar.
El Gobierno de Canarias ha situado entre sus prioridades absolutas la correcta ejecución de los fondos europeos y, especialmente, evitar que una parte de esos recursos pueda perderse por retrasos administrativos, falta de justificación o expedientes que no lleguen a cerrarse dentro de plazo.
Por ese motivo, el Ejecutivo autonómico mantendrá hasta el próximo 31 de diciembre un retén de 225 trabajadores dedicados específicamente a la gestión de los proyectos financiados a través del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia.
La estructura inicial llegó a contar con 389 plazas, creadas para hacer frente al enorme volumen de trabajo administrativo generado por la llegada de los fondos europeos. De ese total, 164 ya se han desocupado a medida que determinados procedimientos han ido concluyendo, mientras que el resto permanecerá activo hasta final de año.
El objetivo es claro: no perder ni un euro por falta de ejecución o por problemas de tramitación.
La recta final de estos fondos exige una carga administrativa especialmente intensa. No basta con haber obtenido la financiación o haber adjudicado los proyectos. Cada actuación debe cumplir los hitos previstos, ejecutar correctamente el gasto y acreditar ante las instituciones correspondientes que el dinero se ha utilizado conforme a las condiciones establecidas.
Por eso el Gobierno regional quiere mantener músculo administrativo hasta el último momento.
El riesgo, en esta fase, no está únicamente en que una obra o una inversión se retrase. También puede producirse en la justificación documental, en la certificación del gasto o en cualquier incumplimiento de plazos que termine dejando recursos sin utilizar.
Canarias afronta así los últimos meses de 2026 con una consigna clara: apurar la ejecución, cerrar expedientes y asegurar que los fondos asignados permanezcan en las Islas.
La decisión de mantener a 225 trabajadores hasta diciembre responde precisamente a esa necesidad de reforzar el tramo final y evitar que la burocracia se convierta en el último obstáculo.
El Ejecutivo regional considera que, después del esfuerzo realizado para captar y poner en marcha estos recursos, perder financiación por una cuestión administrativa sería un fracaso difícilmente justificable.
De ahí que el mensaje sea directo: los fondos europeos se ejecutan, se justifican y se cierran hasta el último euro posible.
Canarias no quiere dejar dinero sobre la mesa. Y para evitarlo, mantiene activo su retén administrativo hasta final de año.
