Santa Cruz de Tenerife llega a febrero de 2026 con un clima sociopolítico definido por la preocupación ciudadana por la gestión municipal, un escenario electoral estable pero fragmentado y una abstención que se consolida como uno de los principales retos democráticos del municipio. Así se desprende del informe sociopolítico elaborado por La Gaceta de Canarias en la capital tinerfeña.
Se realizó entre el 10 y el 20 de enero de 2026, basado en 800 entrevistas telefónicas (50 % fijo y 50 % móvil), con un nivel de confianza del 95,45 % y un margen de error de ±3,54 %.
El estudio, elaborado sobre población censada en el municipio, refleja que la agenda ciudadana está claramente vinculada a la calidad de vida urbana. La limpieza se sitúa como el principal problema para los vecinos, mencionada por el 31,2 % de los encuestados, consolidándose como un factor de desgaste político transversal, especialmente entre la población mayor de 45 años. Le sigue la seguridad ciudadana, que alcanza el 25,2 % y gana peso entre los tramos de edad activa, de 31 a 64 años, con especial incidencia entre votantes de Partido Popular y VOX.
El aparcamiento aparece como tercer problema con un 18,5 %, seguido muy de cerca por la vivienda, con un 18,1 %, que se confirma como una preocupación estructural entre jóvenes y adultos jóvenes de entre 18 y 44 años, condicionando de manera directa el voto progresista. El desempleo, aunque presente, queda relegado a un quinto plano con un 9,2 %, lo que refuerza la lectura de que el debate público se centra hoy más en la gestión urbana que en las variables económicas clásicas.
En este contexto, el escenario de liderazgo político local se articula en torno a tres figuras con un alto grado de conocimiento ciudadano. El actual alcalde, José Manuel Bermúdez, alcanza una notoriedad prácticamente total del 97,7 %, una ventaja estructural asociada al ejercicio del cargo. Patricia Hernández presenta una notoriedad del 82,7 %, mientras que Carlos Tarife es conocido por el 79,8 % de la población.
En términos de valoración media, en una escala de 0 a 10, José Manuel Bermúdez obtiene un 6,1, con mejores registros entre los mayores de 65 años. Patricia Hernández alcanza un 5,8, manteniendo una valoración estable pero con dificultades para crecer más allá del electorado socialista. Por su parte, Carlos Tarife registra una valoración de 5,1, concentrando sus mejores puntuaciones entre votantes del Partido Popular y VOX, lo que lo consolida como referente del espacio de centroderecha en el municipio.
La proyección electoral para unas hipotéticas elecciones municipales celebradas en febrero de 2026 sitúa a Coalición Canaria como primera fuerza con un 27,9 % de los votos y 9 concejales, seguida muy de cerca por el PSOE, que obtendría un 26,2 % y 8 concejales. El Partido Popular se consolida como tercera fuerza con un 24,5 % y 7 concejales, siendo además el partido con mayor crecimiento neto respecto a anteriores comicios.
VOX alcanzaría un 10,3 % de los votos y 2 concejales, estabilizando su crecimiento y fijando un suelo electoral sólido, mientras que Unidas Sí Podemos recuperaría representación con un 6,2 % y 1 concejal, aunque con una elevada volatilidad interna. El resto de fuerzas quedaría por debajo del 3 %, sin representación en el consistorio.
La fidelización del voto explica en buena medida esta estabilidad del escenario. VOX lidera la fidelidad electoral con un 89,7 %, seguido del Partido Popular con un 87,5 % y de Coalición Canaria con un 85,3 %. En el extremo opuesto se sitúan Unidas Sí Podemos, con una tasa de deserción del 30,2 %, y DVC, que alcanza el 37,1 %. Los principales trasvases de voto se producen del PSOE hacia la abstención y hacia el Partido Popular, de Unidas Sí Podemos hacia el PSOE y DVC, y, en menor medida, del Partido Popular hacia VOX.
Uno de los datos más relevantes del informe es la elevada abstención prevista, que se sitúa en el 46,4 %. Esta tendencia es especialmente acusada entre los jóvenes de 18 a 30 años, donde la abstención alcanza el 52,7 %. El informe advierte de que la abstención se ha convertido en la principal amenaza sistémica para el municipio, especialmente en los barrios con mayor presión socioeconómica.
En conjunto, el análisis concluye que Santa Cruz de Tenerife afronta febrero de 2026 con un escenario político estable pero fragmentado, en el que la gestión municipal continúa siendo el principal eje de evaluación ciudadana. Coalición Canaria y PSOE mantienen posiciones centrales, aunque con signos de desgaste progresivo, mientras que el Partido Popular emerge como el actor con mayor potencial de crecimiento a corto plazo. La movilización del voto joven y la capacidad de respuesta a los problemas urbanos, especialmente limpieza, seguridad y vivienda, se perfilan como los factores decisivos para el futuro inmediato del municipio.