Esta semana ha sido crucial en el accidente ferroviario de Aldamuz, cerca de esa localidad cordobesa, y con una investigación sigue en curso. Todo indica que fue una rotura en la vía. El accidente se ha saldado con 45 muertos y ahora está la polémica sobre dónde se hará el homenaje. Todo indica que en Huelva, pero Madrid también insiste en ello.
Y eso ha llenado horas de radio y televisión. Eso y la pretensión de Donald Trump de hacerse con Groenlandia, por las buenas —pagando— o por las malas, provocando una invasión. Un socio de la OTAN asaltando a otro miembro de la misma organización. ¡Qué cosas pasan en este mundo nuestro! Ya no sabemos ni quiénes son los buenos ni los malos en este episodio.
Ni una sola nota en los medios nacionales sobre el cero energético de La Gomera. Ellos siguen hablando del accidente de dos trenes y del temporal que ha afectado a Cataluña, Baleares y a otras comunidades. No importa que aquí tengamos unas centrales eléctricas de la época del blanco y negro en tiempos del Wi-Fi, o que haya un cable que le dé cobertura a esa isla desde Tenerife. Durante media hora no hubo ningún suministro en La Gomera, pero ningún medio nacional le prestó atención.
O el acuerdo Mercosur-Unión Europea, que ha sido suspendido por el Parlamento Europeo, uniendo los votos de los que están en contra de Europa y los que no, y salió adelante por una ajustada mayoría de apenas 10 votos, donde la nacionalidad de los europarlamentarios pesó más que su afiliación política. Ahora el Tratado tendrá al TJUE y su dictamen puede demorarse hasta dos años. Ese acuerdo crearía la mayor área de libre comercio del mundo con 780 millones de ciudadanos y el 20 % del PIB global. Eso dicen.
Y mientras los titulares grandilocuentes hablan de mercados ampliados, diversidad estratégica o solidaridad transcontinental, quienes están en primera fila —como nuestros agricultores y ganaderos— ven incertidumbres, riesgos y poco más que cláusulas correctoras insuficientes. Como escribió La Gaceta de Canarias, no se trata de rechazar o aceptar sin reservas, sino de exigir claridad, impacto, salvaguardas reales y compensaciones concretas.
Están previstas una serie de concentraciones por el territorio nacional. Será el ‘súper jueves’, el 29 de enero, cuando se llevarán a cabo unas protestas en Santa Cruz de Tenerife o Las Palmas de Gran Canaria y que servirían, además de rechazar el acuerdo Mercosur, también por el recorte, “inasumible” del 23 % del presupuesto de la Política Agraria Común (PAC), una reducción que consideran “inasumible” para miles de explotaciones familiares.
También hemos estado pendientes de FITUR 2026 y de la convención de CC. Todos los medios de comunicación estaban en la Feria, hasta con la radio y la televisión públicas en directo, con entrevistas pactadas, de salón, y con algún informador llamando a Jessica de León, la consejera de Turismo y Empleo, por su nombre, tuteándola, como si ya hubiera un compadreo previo entre el informador y el cargo público.
Canarias recibe 18 millones de turistas al año y España más de 90 millones. En Fitur se reúnen los principales actores que hacen posible este logro: empresarios de alojamiento, turoperadores, gestores públicos turísticos y servicios vinculados, principal motor económico de Canarias y España. Sin embargo, allí vamos, con excusas o sin ellas, para lograr que vengan más, haya un aumento de compañías que traigan a más viajeros, más frecuencias, aunque sea con el incremento de tasas que ya cobra AENA.
Decía Francisco Linares, secretario general de Coalición Canaria en Tenerife y alcalde con mayoría absoluta en La Orotava, en la convención de ese partido que se celebró hasta el pasado sábado que “¿Vamos a parar ahí? No. Vamos a continuar buscando procesos de colaboración entre turismo, identidad y sostenibilidad”; añadió que “si tenemos que acotar el crecimiento para proteger la identidad, lo vamos a hacer”. Ya el conejo me riscó la perra, porque ¿cómo se puede hacer una cosa buscando eso de la coincidencia con lo que viene de afuera y la cosa canaria? Difícil lo van a tener a pesar de lo que dijo Fernando Clavijo, que dijo que el objetivo de los nacionalistas es “crear condiciones sostenibles que permitan fijar población, ofrecer oportunidades reales a la juventud y evitar que la especulación marque el precio de la vivienda, dificultando a las familias canarias acceder a un hogar”. Loable todo, pero ellos, los de CC con el PP, son los que gobiernan y los que pueden hacer las cosas. Son los que tienen los presupuestos de la comunidad autónoma y los que hacen leyes. ¿Han hecho algo para paliar todo eso en los dos años y medio que llevan en el poder?
Hoy lunes comienza el tercer viaje oficial del presidente de Canarias a Marruecos en esta legislatura. En la delegación que acompañará a Fernando Clavijo, que ya está en Agadir, van empresarios, investigadores, representantes de las cámaras de comercio, empresas emergentes, los rectores de las dos universidades públicas de Canarias y representantes del mundo del fútbol. ¿Y para qué los últimos nombrados? ¿Vamos a traer jugadores de aquel país, sirvan o no? ¿Para qué están los ojeadores? ¿O hay otras cosas que no nos han contado relacionadas con candidaturas a instituciones que todavía no han madurado?
Por cierto, que el Tenerife ganó y ya está a doce puntos del segundo, el Celta Promesas, lo que le lleva a que en las siguientes cuatro semanas, aunque pierda, seguirá estando en lo alto, y la UD Las Palmas perdió. Uno aumenta su cuenta de puntos y la otra está en la linde de no aspirar ni a jugar la promoción para subir a Primera División. ¿Significará eso algo?
Y me quiero referir también a la visita papal a Canarias. Según algunas fuentes, aún no tiene una fecha cerrada, con lo que desmiente, al menos por ahora, la información que ponían el otro día los periódicos de Prensa Ibérica, El Día y La Provincia, en la primera página, con que el viaje tendría lugar en junio, y daban todo lujo de detalles. Que si dormiría en Gran Canaria, que saldría por Tenerife y que no iría a El Hierro, que es la isla a la que llegan ahora los emigrantes, siendo esa visita para conocer las condiciones en las que viven esas personas. No hay nada cerrado, según han informado este viernes fuentes eclesiales.
Esas mismas fuentes han señalado que “las fechas quedan por atinar” y que no será “hasta dentro de un mes o dos” cuando se conozca tanto la fecha definitiva como el “programa completo” del viaje del pontífice.
Por ahora, explican, el papa está analizando el borrador presentado por la Conferencia Episcopal Española (CEE) el pasado 9 de enero, durante una reunión mantenida entre el secretario de Estado del Vaticano, el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, junto al vicepresidente y arzobispo de Madrid, José Cobo; el arzobispo de Barcelona, Juan José Omella; y el de Canarias, José Mazuelos, que parece el jefe de los obispos canarios. ¿Y el de Tenerife dónde está? No fue ni nombrado.
Y al final, entre accidentes que monopolizan titulares, acuerdos comerciales que se firman lejos, apagones que no merecen ni una línea, viajes oficiales con más preguntas que respuestas, ferias donde se aplaude el crecimiento mientras se ignora el agotamiento y visitas papales aún sin fecha ni guion claro, la sensación es la de siempre: Canarias existe cuando conviene, cuando suma votos, turistas o fotos, pero desaparece cuando toca explicar, invertir o decidir con valentía. Se habla mucho de identidad, sostenibilidad, cohesión y futuro, pero el día a día sigue lleno de silencios, de gestos a medio camino y de promesas que se quedan en declaraciones. Y así seguimos, entre el ruido de fuera y el cansancio de dentro, esperando que alguna vez las palabras bajen del atril, crucen el mar y se conviertan, por fin, en hechos.
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