La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha lanzado una seria advertencia sobre la evolución del mercado energético mundial. Según el organismo internacional, el sistema global de suministro de petróleo podría enfrentarse a una interrupción sin precedentes, con hasta 8 millones de barriles diarios en riesgo.
El informe señala que las actuales tensiones geopolíticas en Oriente Medio y los problemas para el tránsito de petroleros en las principales rutas marítimas del Golfo Pérsico están generando una situación de gran incertidumbre en el mercado energético. De materializarse este escenario, la interrupción equivaldría a cerca de un 8% del suministro mundial de petróleo, una cifra que podría desencadenar un fuerte shock energético a escala global.
Los analistas advierten de que una caída de esta magnitud tendría consecuencias inmediatas en los precios internacionales del crudo, con repercusiones directas en el coste de los combustibles, el transporte y la inflación en numerosos países dependientes de la importación energética.
Ante este escenario, los países miembros de la AIE estudian activar mecanismos de emergencia, entre ellos la liberación coordinada de reservas estratégicas de petróleo para estabilizar el mercado y garantizar el suministro.
Para economías como la española, altamente dependientes del petróleo importado, un escenario de reducción global de la oferta podría traducirse en un encarecimiento de los carburantes y del transporte, con impacto directo también en territorios como Canarias, donde la dependencia energética exterior es prácticamente total.