El patinete se pone serio: nuevas normas de la DGT obligan a asegurar y ordenar su uso en 2026

El uso del patinete eléctrico entra en una nueva etapa en este 2026. La Dirección General de Tráfico (DGT) prepara un paquete de medidas que endurece la regulación de estos vehículos de movilidad personal (VMP), con el objetivo de mejorar la seguridad vial y poner orden en un medio de transporte cada vez más presente en calles y paseos urbanos del Archipiélago.

Entre los principales cambios destaca la obligatoriedad de contar con un seguro de responsabilidad civil, una medida largamente reclamada por ayuntamientos y asociaciones de víctimas ante el aumento de accidentes. Hasta ahora, los daños causados por patinetes recaían directamente sobre el usuario, lo que complicaba las reclamaciones, especialmente en atropellos a peatones.

Además, la nueva normativa prevé un sistema de identificación o registro de los patinetes, similar a una “matrícula”, que permitirá a las autoridades locales y autonómicas controlar mejor su uso, combatir el vandalismo y sancionar infracciones de forma más eficaz.

Otro de los puntos clave será la limitación clara de los espacios por los que pueden circular. Se refuerza la prohibición de hacerlo por aceras y zonas peatonales, una de las principales quejas en municipios turísticos como Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife, Arona o Adeje, donde la convivencia entre peatones, bicicletas y patinetes genera conflictos diarios.

El uso del casco también ganará peso, especialmente para menores y en vías con mayor densidad de tráfico, mientras que los ayuntamientos mantendrán capacidad para endurecer las normas mediante ordenanzas municipales, adaptándolas a la realidad de cada isla.

Desde la DGT se insiste en que el patinete eléctrico “ha dejado de ser un juguete” y debe integrarse en el sistema de movilidad con reglas claras. En Canarias, donde el clima y las distancias cortas han impulsado su popularidad, el reto será combinar sostenibilidad, seguridad y convivencia.

Las nuevas exigencias entrarán en vigor de forma progresiva a lo largo de 2026, dando margen a usuarios, empresas de alquiler y administraciones para adaptarse a un escenario en el que el patinete seguirá siendo protagonista, pero con normas mucho más estrictas.