La inflación vuelve a tensionar la economía y Canarias empieza a notar el golpe con claridad. El IPC se ha situado en el 3,3% interanual en marzo, impulsado principalmente por el fuerte encarecimiento de los combustibles tras el repunte del petróleo, que ha pasado de 70 a 110 dólares en apenas un mes.
En el Archipiélago, el impacto es más intenso por la dependencia energética y del transporte exterior. La gasolina ha subido en torno a 20 céntimos por litro en pocas semanas, mientras que productos básicos como carne, pescado o frutas registran incrementos significativos en los mercados.
Este efecto arrastre encarece toda la cadena: transporte, distribución y consumo. Sectores como el primario o la logística ya alertan de un aumento de costes que amenaza con trasladarse aún más al consumidor.