El barril de Brent crude oil se ha disparado en las últimas horas hasta situarse en el entorno de los 125 dólares, llegando incluso a rozar los 126 en cotización intradía. El movimiento refleja una fuerte tensión en los mercados energéticos, marcada por la incertidumbre geopolítica y los ajustes en la oferta global.
El repunte vuelve a encender las alarmas sobre un posible traslado inmediato al precio de los combustibles, con impacto directo en la inflación y en sectores clave como el transporte o el turismo. En territorios como Canarias, altamente dependientes del exterior, la subida del crudo suele tener un efecto más rápido en el bolsillo.
Los analistas apuntan a un mercado volátil, donde cualquier nuevo episodio internacional o decisión de producción puede empujar aún más al alza los precios en los próximos días.