El Partido Popular de Canarias ha puesto en marcha su ofensiva contra la crisis habitacional con un objetivo claro: movilizar a sus ayuntamientos para promover al menos 4.734 viviendas en un plazo de dos años. La iniciativa, presentada por Manuel Domínguez, se enmarca en el II Plan Municipios Activos y busca atacar el problema “de raíz”: la falta de oferta y la inseguridad jurídica.
El plan implica a los 34 municipios donde el PP gobierna o cogobierna y apuesta por una fórmula basada en la colaboración público-privada. La hoja de ruta es clara: los ayuntamientos aportan suelo, las empresas construyen y gestionan, y los ciudadanos acceden a vivienda a precios más asequibles.
Entre las medidas, destaca la agilización de licencias, la reconversión de suelo disponible y la cesión de parcelas mediante concesiones. Además, el modelo permitirá ampliar el acceso a familias trabajadoras con ingresos de hasta seis veces el IPREM, ampliando el foco más allá de los colectivos vulnerables.
El PP insiste en que la vivienda pública “no basta” y que solo con la implicación privada se podrá responder a uno de los mayores desafíos sociales de Canarias.