La convocatoria de huelga anunciada por los trabajadores de Radiotelevisión Canaria (RTVC) para los días 11 y 12 de junio, coincidiendo con la visita del Papa a Canarias, ha llevado al Grupo Parlamentario Socialista a exigir explicaciones al Gobierno autonómico sobre la situación que atraviesa el ente público.
La presidenta del grupo, Nira Fierro, considera que el conflicto laboral no puede entenderse como un hecho aislado, sino como la consecuencia de una serie de problemas acumulados durante los últimos meses relacionados con la gestión interna, la organización del trabajo y la estabilidad de la radiotelevisión pública.
Según la dirigente socialista, RTVC atraviesa actualmente “una de las etapas de mayor inestabilidad de los últimos años”, marcada por cambios continuos en su estructura organizativa, ceses y dimisiones en puestos de responsabilidad y la implantación de un modelo de gestión centralizado bajo la figura del administrador general.
“Este preaviso de huelga no surge de la nada. Es la consecuencia de un cúmulo de circunstancias que han generado una enorme preocupación entre los trabajadores y trabajadoras de RTVC”, afirmó Fierro.
La parlamentaria recordó además que las organizaciones sindicales UGT, CCOO y CSIF han justificado la convocatoria por diversas cuestiones relacionadas con las condiciones laborales de la plantilla. Entre ellas figuran, según las denuncias sindicales, problemas en la planificación del trabajo, dificultades en el reparto de tareas y supuestos incumplimientos de derechos laborales.
Los representantes de los trabajadores también han trasladado su preocupación por cuestiones como la falta de respeto a los periodos de descanso, el incremento de la presión psicológica sobre parte de la plantilla y la ausencia de herramientas corporativas suficientes para garantizar la desconexión digital fuera del horario laboral.
A estas reivindicaciones se suma la inquietud por la estabilidad en el empleo, que los sindicatos relacionan con los cambios organizativos impulsados en los últimos meses y con una reducción de determinados contenidos informativos.
Para Fierro, el Ejecutivo autonómico debe abordar estas reclamaciones de manera prioritaria y promover soluciones negociadas. “Cuando los trabajadores y trabajadoras llegan al extremo de convocar una huelga de estas características, el Gobierno tiene la obligación de escuchar, dialogar y ofrecer respuestas”, señaló.
La dirigente socialista también mostró su preocupación por las posibles consecuencias que el conflicto pueda tener sobre la cobertura de la visita papal, un acontecimiento de relevancia internacional que concentrará una gran atención mediática en el archipiélago.
“Estamos hablando de una cobertura informativa de enorme interés para la ciudadanía y que requiere una planificación adecuada, estabilidad organizativa y unas condiciones laborales que permitan a los profesionales desarrollar su trabajo con garantías”, indicó.
Por este motivo, Fierro reclamó al Ejecutivo de Coalición Canaria y Partido Popular que detalle públicamente las medidas previstas para afrontar la situación y evitar que el conflicto se agrave en las próximas semanas.
“Lo que corresponde ahora es asumir responsabilidades, abrir espacios de negociación reales y trabajar para recuperar la estabilidad dentro de RTVC. No se puede mirar hacia otro lado mientras se acumulan los problemas internos y aumenta el malestar de los trabajadores y trabajadoras”, manifestó.
La presidenta del Grupo Socialista concluyó mostrando su respaldo a una solución pactada entre la dirección del ente y el comité de huelga designado por las organizaciones sindicales, con el objetivo de garantizar tanto los derechos de la plantilla como la adecuada prestación del servicio público de comunicación en Canarias.