El Ayuntamiento de Puerto de la Cruz ha dado luz verde a la transformación del antiguo Hogar Santa Rita, en el barrio de Punta Brava, tras cerrar un acuerdo con el Obispado de Tenerife que permitirá reordenar urbanísticamente la zona. El proyecto contempla la demolición del inmueble y la construcción de un aparcamiento subterráneo con capacidad para unas 300 plazas, una de las principales demandas vecinales en un entorno con fuerte presión de estacionamiento.
De ese total, aproximadamente la mitad de las plazas estarán destinadas a residentes mediante un sistema de cesión de uso durante 40 años, lo que busca dar estabilidad a los vecinos y aliviar el déficit estructural de aparcamientos en el barrio. La iniciativa no se limita a la movilidad, ya que incluye también la creación de zonas verdes, espacios de convivencia y un edificio para dotaciones públicas.
El convenio fue aprobado en el Pleno municipal con el respaldo del grupo de gobierno, mientras que el PSOE votó en contra, evidenciando el debate político en torno a la operación. Desde el consistorio se defiende que esta actuación permitirá recuperar un espacio degradado, ordenar el entorno y mejorar la calidad de vida en Punta Brava, en una intervención que aspira a marcar un antes y un después en este enclave del municipio.